Los propietarios de los números 23, 24, 25 y 26 del grupo de viviendas Val de Lemos ya informaron hace dos años a las delegaciones provinciales del Instituto Galego da Vivenda e Solo y de la Gerencia Territorial del Catastro del deterioro de sus pisos, con el fin de que fuesen conscientes del «grave peligro» que podía constituir esta situación para la integridad física de sus moradores. Mediante un escrito registrado en ambos organismos, pusieron de manifiesto las deficiencias existentes en los inmuebles del barrio del Malvarón «para que así consten en caso de accidente grave y las responsabilidades recaigan sobre las administraciones que se muestran indiferentes ante este peligro». Entre las medidas de presión que estudian los afectados actualmente está la posibilidad de «retener» en una cuenta bancaria los pagos correspondientes a la Gerencia Territorial del Catastro hasta que sea realizado el proyecto de reformas al que se refería el presidente de la Xunta en su respuesta. En sintonía con las quejas de los vecinos de las viviendas Val de Lemos, el grupo socialista acaba de presentar una interpelación para que el Gobierno gallego haga efectivo su compromiso. Ismael Rego, portavoz del PSOE en el Parlamento, asegura que el retraso en la ejecución de las obras constituye un incumplimento «dunha importante gravedade». Según su criterio, «este tipo de compromisos están a darse de xeito xeralizado co único obxectivo de tapar a nivel mediático a irresponsabilidade da Xunta».