Cuatro concellos poseen normas propias para prevenir incendios

Francisco Albo
FRANCISCO ALBO MONFORTE

LEMOS

Sober aprobó esta semana una ordenanza que se suma a las ya vigentes en Bóveda, Portomarín y Taboada El número de municipios del sur lucense que cuentan con ordenanzas propias de prevención de incendios se eleva a cuatro, al aprobar el Concello de Sober una normativa reguladora de repoblaciones forestales y desbroce de fincas que se suma a las ya existentes en Bóveda, Portomarín y Taboada. Las ordenanzas de estos cuatro ayuntamientos presentan diferencias en cuanto a las distancias mínimas que deben separar las plantaciones forestales de las áreas habitadas y en cuanto a las sanciones previstas para los infractores.

06 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La ordenanza recién aprobada en Sober se distingue de las existentes en los otros tres concellos por establecer la franja más amplia -de 150 metros- en torno a las áreas habitadas en la que no se podrán efectuar repoblaciones de árboles de hoja perenne y chopos. Las normas de Sober se caracterizan además por un mayor rigor al prohibir expresamente «a plantación de árbores illadas con fins ornamentais e as plantacións de árbores froiteiras cuia finalidade principal sexa a obtención de madeira» en los núcleos urbanos y rurales del municipio. En Bóveda, donde rigen normas similares, la ordenanza permite en cambio plantar árboles ornamentales en los núcleos de población. Por lo que respecta a las sanciones previstas para los infractores, Sober adopta un modelo análogo al que fue aprobado en octubre del pasado año por el Concello de Bóveda. De acuerdo con esta ordenanza, las multas pueden oscilar entre las 25.000 y las 500.000 pesetas, dependiendo de si las faltas se consideran como leves, graves o muy graves. Entre estas últimas se incluyen las infracciones contra la ordenanza de prevención cometidas en los meses de verano Número de árboles Taboada, por su parte, optó por una ordenanza inspirada en la de Portomarín, con algunas modificaciones acordadas entre todos los grupos de la corporación. La cuantía de las infracciones es más reducida que en Sober y Bóveda y depende del número de árboles plantados en las zonas protegidas.