La asociación de Monforte organiza un curso de este deporte para el tiempo libre de sus integrantes El trabajo en el campo no tiene por qué estar reñido con los hábitos de la «gente guapa» en su abundante tiempo libre. Así lo entiende la Asociación de Mulleres Rurais de Monforte, que organizará un curso para que sus integrantes se inicien en la práctica del golf. Esta idea se enmarca en las actividades de ocio que promueve el colectivo. Ser una mujer rural «no supone andar todo el día con un sacho», dice la presidenta.
08 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Hasta ahora, las Mulleres Rurais no habían ido más lejos de la mecánica del automóvil para salirse del guión que se supone a un colectivo de estas características. Su presidenta asume que un curso de golf no encaja en la filosofía de una asociación cuyo ideario se asocia más a la rudeza de la huerta que al discreto encanto de un deporte vinculado a la jet. Y por eso se cura en salud. «La propuesta vino del club de golf que se creó en Monforte. Buscan socios y nos pareció algo innovador. Somos una asociación de lo más marchosa», explica Consuelo Losada, quien se confiesa resignada a que sus iniciativas sean tomadas con sorna cuando no andan por medio aperos de labranza. «Hoy en el campo se trabaja con maquinaria. Hay un tiempo libre que la mujer debe emplear en más cosas que ver la tele». Con un flamante mini campo de golf a las orillas del Cabe -promovido por un grupo de aficionados locales-, Consuelo Losada ve esta práctica deportiva «como una alternativa más de ocio sobre todo para las asociadas más jovenes». Su idea al programar las actividades es que la mujer del campo también pueda salir de casa y elegir lo que más le apetezca para su tiempo libre, «sea aprender a nadar o ir a un curso de baile de salón». Consuelo Losada recuerda cómo sus primeros cursos de informática -en 1993- fueron recibidos «con chufla». «Decían que para qué queríamos saber de ordenadores las mujeres rurales y veníamos de ver en un viaje por explotaciones de Cantabria a cada ganadero con el suyo». Ahora, en la granja también habrá que hacerle sitio a los palos de golf.