«¿Se non a podo cavar, para que a quero?»

Carlos Cortés
CARLOS CORTÉS MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Los propietarios de los viñedos de Torbeo, preocupados por la imposibilidad de acercarse a sus explotaciones En Torbeo se han tomado en serio la recomendación efectuada por los técnicos de evitar la zona afectada por el desprendimiento de tierra de hace un mes. Ningún vecino se atreve a ir más allá de la primera grieta que cruza el camino de acceso a la ribera de esta parroquia de Ribas do Sil.

05 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La pista ahora cortada conduce a la zona de viñedos de la margen derecha del Sil, más pobre en sol, y por lo tanto en vino, que las riberas de Vilachá, en la orilla contraria. De los viñedos de Torbeo no salen vinos con denominación de origen Ribeira Sacra. Se trata de explotaciones familiares. La más profesionalizada produce vino para una de las dos cantinas del pueblo. Ni ésa ni las otras podrán ser trabajadas hasta el verano si los geólogos mantienen su recomendación de no acercarse a la zona. Armando Rodríguez es el dueño de la viña que se desmoronó hace un mes. Aún no ha podido comprobar qué es lo que ha quedado en pie de sus bancales. Las noticias que le dan los técnicos no son alentadoras. «Din que a todos os liños lles caíron pedras», se lamenta. Socavón de un metro La mitad de su viña desapareció montaña abajo. También se demoronaron algunos trozos de bancales de piedra en la parte del terreno que no se fue con el desprendimiento. A pocos metros de la entrada de su explotación, en el extremo contrario al afectado por el corrimiento, el camino está hundido en un socavón de un metro de altura que también amenaza con despeñarse. Armando Rodríguez duda si seguirá atendiendo sus vides. «Se non me podo nin achegar á viña ata agosto e non a vou poder cavar, ¿para que a quero?».