La restauración de las bodegas centenarias de Salvadur atrae cada año mayor número de visitantes La promoción turística de la Ribeira Sacra estará incompleta mientras no se construya un acceso directo entre el complejo turístico de Augasmestas y los viñedos de Vilachá. Así lo entienden los alcales de Quiroga y Pobra do Brollón, que gestionan ante la Xunta un enlace entre el embarcadero del Sil y las bodegas centenarias de Salvadur. La restauración de este conjunto de arquitectura tradicional del vino, único por sus características en Galicia, atrae cada año mayor número de visitantes.
17 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Las bodegas de Vilachá abandonan paulatinamente una larga etapa de anonimato que contrasta ahora con su importante valor arquitectónico y etnográfico. Los sucesivos planes de restauración impulsados por la Consellería de Cultura y el propio Concello de Pobra do Brollón se tradujeron en un importante aumento en el número de visitantes que recibe. Vilachá no atrae curiosos sólo en la feria del vino, sino durante todo el año. Los últimos planes de cooperación permitieron la pavimentación de parte del camino en forma de elipse que circunda esta genuina muestra de arquitectura tradicional del vino. Antes de un año todo el conjunto tendrá un emedrado de cuarcita de la Veneira de Roques, en la sierra donde se unen los cuatro municipios, el de Pobra do Brollón, O Incio, O Courel y Samos.