El servicio de atención al paciente del hospital de Monforte atiende hasta cien consultas diarias Atienden hasta un centenar de casos cada día y lo mismo solucionan un cambio de cita que el extravío de un anciano en el servicio de urgencias. Los trabajadores del departamento de atención al paciente del hospital Comarcal de Monforte ejercen de mediadores entre los usuarios y la maquinaria del servicio público de salud. Son testigos privilegiados de la evolución de los servicios que presta este centro sanitario desde su apertura hace quince años. Su experiencia dice que la mayoría de los desencuentros entre los pacientes y sistema sanitario se solucionan con más y mejor comunicación entre todos.
23 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La doctora Susana López está acostumbrada a lidiar con imposibles. La responsable del servicio de atención al paciente del hospital de Monforte asegura que los usuarios que recurren a ellos los ven a veces como «una especie de sanatorio donde se hacen milagros». Efectivamente, milagros no hacen, aunque se los pidan casi a diario. El servicio ejerce como fuente de asesoramiento para pacientes despistados y también como ventanilla de reclamaciones. La mayor parte de las consultas se resuelven en pocos minutos. «Abundan -dice la doctora López- las reclamaciones por citas mal comprendidas por el usuario, que tratamos de resolver al momento gestionando nuevas citaciones». El pulso del hospital Pero entre las cuestiones fáciles menudean otras que dan el auténtico pulso de la actividad de un hospital en el que a diario coinciden cientos de personas, unos en demanda de asistencia y otros para trabajar ofreciéndosela. Contra lo que pudiese parecer, el principal quebradero de cabeza de los responsables del servicio de atención al paciente no son la falta de servicios ni las impericias profesionales. Invierten buena parte de su tiempo en corregir malentendidos entre los pacientes y sus médicos. La doctora López pide a los facultativos un esfuerzo para informar «con claridad y sin tecnicismos» y a los pacientes que expongan libremente sus dudas al médico y que sepan ponerse en su lugar.