El Lemos aprende a sufrir para ganar

Xosé Ramón Penoucos Blanco
X. R. PENOUCOS MONFORTE

LEMOS

«Teníamos todo en contra ante el Cerceda, pero el equipo supo reaccionar», apuntó con satisfacción Francis El contundente triunfo del Lemos ante el Cerceda disipó algunos viejos fantasmas que comenzaban a sobrevolar el estadio municipal de A Pinguela. El equipo no sólo sumó los tres puntos, sino que lo hizo con un juego fluido y a remolque del marcador, además de mostrar una efectividad ante la portería contraria que hasta el momento no había logrado. Francis alabó el comportamiento de sus pupilos, tanto en el aspecto táctico como en la entrega que derrocharon durante los noventa minutos. Lo único negativo fue la penosa actuación del colegiado del encuentro, con errores de bulto en decisiones de carácter técnico.

19 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Es poco habitual tener que referirse a los árbitros en los primeros compases de la competición, pero la verdad es que el Lemos padeció dos arbitrajes como mínimo anticaseros en los dos encuentros que disputó en A Pinguela. La actuación el pasado domingo del vigués Romero perdonando primero la expulsión al portero visitante, señalando luego un penalti más que dudoso y mostrando su rigurosidad a los jugadores locales estuvo a punto de costarle una derrota a los monfortinos, que por fortuna se olvidaron del colegiado y pensaron únicamente en jugar. Francis estaba un tanto molesto por el comportamiento del árbitro y apuntó que «nos lo hizo pasar muy mal con varias decisiones que nos desconcertaron, pero por fortuna fuimos capaces de reaccionar». Carácter ganador El Lemos sacó carácter, aspecto que sumado a la calidad de sus hombres le sirvió para sacar adelante un partido muy complicado ante el Cerceda. «Teníamos todo en contra, pero tengo que reconocer que el equipo me transmitió siempre sensaciones positivas por lo que nunca vi peligrar el resultado. Los jugadores actuaron como un conjunto en todo momento y sacaron la casta cuando lo necesitábamos», especificó Francis. Los goles fueron todos ellos de bella factura. «El primero de Néstor fue bonito y de los llamados sicológicos por llegar justo antes del descanso, el de Rober fue un auténtico golazo en acción personal, pero si soy sincero el que más me agradó fue el tercero de Taquí que supuso la culminación a una jugada colectiva que habíamos trabajado mucho en los entrenamientos», aclaró Francis. La plantilla siempre mantuvo la calma, pero el triunfo supone una inyección de moral muy importante de cara a los próximos compromisos de liga. «A nivel nuestro es bueno haber ganado por el hecho de sumar tres puntos que necesitábamos, pero lo mejor es que tranquiliza el entorno del club, ya que en el equipo estábamos muy tranquilos y seguros de nuestras posibilidades reales», señaló Francis. Una de las cosas que más agradó al técnico fue el juego colectivo. «Jugamos realmente como un conjunto, algo que a mi juicio es muy importante en todos los sentidos. Excepto unos minutos en los que el colegiado nos descentró con sus decisiones, el resto del partido actuamos con mucho criterio y las ideas muy claras. Poco a poco estamos en el buen camino», destacó Francis. La victoria del Lemos tiene un doble valor, ya que por un lado se produjo con contundencia y además ante uno de los equipos que a priori parten entre los candidatos a estar arriba en la clasificación general. El Cerceda es el primer grande que cae en A Pinguela en un partido en el que los locales confirmaron que van a dar muchas alegrías a sus incondicionales a poco que les acompañe la fortuna.