Las aguas saltan en Vieiros

REDACCIÓN MONFORTE

LEMOS

Un pueblo casi deshabitado de la sierra de O Courel destaca por la espectacularidad de sus paisajes La caída demográfica se ha hecho sentir especialmente en la localidad de Vieiros, del municipio de Quiroga, que en los últimos años se ha ido quedando casi deshabitada. No obstante, la aldea sigue ofreciendo importantes atractivos para los visitantes. El valor de su patrimonio arquitectónico, típico de las poblaciones de la sierra de O Courel, se conjuga con la proximidad de unos parajes de singular belleza, entre los que destaca una de las cascadas más espectaculares de la montaña lucense.

02 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

La aldea de Vieiros, cerca de A Seara, en el municipio de Quiroga, casi ha pasado a formar parte de la estadística de pueblos fantasma provocada por la constante despoblación del medio rural gallego. En 1995 quedaban sólo siete habitantes, que desde entonces se han ido a vivir en su mayor parte a otras localidades. Desde hace poco tiempo, el pueblo cuenta con un nuevo vecino, que adquirió una casa y pasa temporadas recorriendo la sierra y recogiendo raíces de uz con las que confecciona tallas y otros objetos, además de coleccionar y restaurar muebles y utensilios usados tradicionalmente en la sierra. Antes del declive demográfico de las últimas décadas, la vida y la economía de Vieiros eran similares a la de otras muchas localidades de la zona. El pastoreo, la crianza de ganado vacuno, porcino y lanar, las labores agrícolas de autoconsumo y diversos oficios menores eran las ocupaciones de la mayoría de los habitantes. En otro tiempo, cuando aún se explotaban los yacimientos de hierro del monte Formigueiros, varios vecinos de la localidad trabajaban en la extracción del mineral y en el transporte del mismo hasta las ferrerías. La aldea se conserva hoy en bastante buen estado y posee una serie de llamativos ejemplares de arquitectura tradicional. Pasear por las estrechas calles de Vieiros y observar sus típicas construcciones de piedra y madera permite hacerse una idea de lo que han sido tradicionalmente las poblaciones de la sierra de O Courel. Desde Vieiros es posible recorrer varias rutas de notable valor natural y paisajístico. Las más relevantes son la de As Veneiras y la de las fervenzas o cascadas. La primera de ellas conduce hasta los antiguos yacimientos del monte Formigueiros, unas minas a cielo abierto que probablemente ya eran explotadas en tiempos del Imperio Romano. Este itinerario comienza a la salida del pueblo, en dirección a Ferramulín, y discurre por un camino que arranca a la izquierda de la misma carretera. El camino pasa al lado del molino de Vieiros, el cual se distinguía por un ingenioso mecanismo que dejaba de funcionar por sí solo cuando se acababa el grano, y sube a continuación hacia el monte Formigueiros. Esta pista tiene salida al Alto do Couto y al célebre bosque de la Devesa da Rogueira, ofreciendo espectaculares vistas panorámicas.