La entrada a la Torre del Homenaje y al Colegio del Cardenal sólo será gratuita para los colegios El grupo de gobierno quiere poner en valor los monumentos de Monforte y ha pensado que nada mejor para ello que cobrar entrada. El pleno debatirá la primera ordenanza reguladora de precios para las visitas a la Torre del Homenaje y al Colegio del Cardenal. La propuesta, que fija tasas de doscientas y cuatrocientas pesetas, respectivamente, exime de pago a los menores que acudan en recorridos organizados por sus colegios. Según las estimaciones del Concello, la ciudad es visitada por 50.000 personas al año.
28 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La corporación de Monforte aprobará hoy la primera ordenanza municipal que determina precios por las visitas a los principales monumentos de la ciudad. La propuesta elaborada por el grupo de gobierno establece tasas de doscientas pesetas, para la Torre del Homenaje, y de cuatrocientas, para el Colegio del Cardenal. «Esto se parece al carné de conducir, es necesario, pero no obliga a coger el coche nada más obtenerlo», señala el alcalde. El grupo de gobierno no pone fechas para la aplicación práctica de la ordenanza. Nazario Pin sólo dice que su intención es aplicarla cuando lo aconsejen «las necesidades del ayuntamiento». No obstante, los detalles de su puesta en práctica están perfilados. Las entradas de la Torre del Homenaje serán vendidas por los encargados de la tienda que comercializa recuerdos de la zona en el conjunto monumental. Las del Colegio del Cardenal, deberán retirarse en la oficina municipal de Turismo, que está situada en sus proximidades. La ordenanza municipal prevé sólo dos excepciones en el cobro por la entrada a los monumentos. Estarán exentos de pago «los grupos de visitantes menores de edad y que acudan en visita organizada por sus centros escolares», notificada con antelación al Concello de Monforte. «En atención a circunstancias especiales, se podrán establecer otras exenciones y bonificaciones previa solicitud a la alcaldía», según precisa la propuesta. El alcalde sostiene que la ordenanza es una forma de poner en valor los monumentos de la ciudad aprovechando el paulatino incremento en el número de visitantes. Destaca además la importancia de obtener ingresos propios «para dar una mejor atención al visitante y realizar aquellos cuidados que exigen los monumentos».