Bernd Hamm, radiólogo: «La mitad de los hombres de 50 años tienen cáncer de próstata, pero hasta el 40 % no necesitan tratamiento»
ENFERMEDADES
El experto recomienda hacerse una primera prueba de PSA a los 45 años, si no hay antecedentes familiares de la enfermedad, o a los 40 si los hay
28 oct 2025 . Actualizado a las 11:50 h.La detección del cáncer de próstata ha dado grandes pasos en las últimas décadas. Atrás quedan los tiempos en los que el tacto rectal se consideraba una prueba estándar para su diagnóstico. Hoy, la recomendación a nivel europeo es empezar con una primera prueba de PSA a los 45 años, si no hay antecedentes familiares de esta enfermedad, o a los 40 si los hay. El PSA es el antígeno prostático específico, una proteína producida por la próstata que se mide mediante un análisis de sangre e indica, cuando sus niveles están elevados, que puede haber inflamación o un agrandamiento del órgano (hiperplasia), o bien, la presencia de lesiones tumorales.
El profesor Bernd Hamm, director del Departamento de Radiología de Campus Mitte y del Departamento de Radioterapia en hospital Charité, de Berlín, explica cómo han evolucionado las herramientas diagnósticas y cuál es el estándar de referencia actual, en el evento de prensa de Bayer, que se realizó en el marco del congreso ESMO25, de la Sociedad Europea de Oncología Médica, en Berlín, a la que asistió La Voz de la Salud.
—¿Cuáles son los principales desafíos a la hora de diagnosticar el cáncer de próstata?
—La prevalencia es un problema, a la edad de 50 años, el 50 % de los hombres tienen cáncer de próstata. A los 80, esta cifra alcanza el 80 %. Sin embargo, la mayoría de estos hombres tienen la enfermedad solo a nivel histológico. Son tumores que nunca llegan a causar daño a los pacientes. La buena noticia es que el cáncer de próstata tiene una mortalidad bastante baja en relación con esa incidencia. Nuestro objetivo es, por tanto, detectar aquellos tumores agresivos que pueden llegar a desarrollar metástasis y convertirse en causas de mortalidad. No nos interesan aquellos que son clínicamente irrelevantes. Esta es la clave, detectar los tumores más significativos, para tomar mejores decisiones terapéuticas.
—¿Cuál es el rol de la radiología en la detección del cáncer de próstata?
—Si bien la prueba PSA es útil en el diagnóstico, no excluye la presencia del cáncer de próstata. Como sabemos, la prueba digital rectal no solo no es muy aceptada por los pacientes sino que, por encima de todo, no es suficientemente precisa. Hasta hace poco, en muchos casos, se sometía a un hombre con la PSA elevada a una biopsia. Lo que se ha visto es que hacer una resonancia a esos pacientes con la PSA elevada es beneficioso, ya que reduce el número de hombres que requerirán una biopsia.
—¿Qué permite detectar la resonancia?
—Una lesión con alta densidad celular o con una alta vascularización, características que podemos ver en las pruebas de resonancia con contraste, indican que se trata de un tumor agresivo que requiere un tratamiento inmediato; esos son tumores clínicamente relevantes. Pero la resonancia por sí sola tampoco es una solución ideal, por tanto, actualmente en Alemania hemos establecido la recomendación de una vía PSA-resonancia para el diagnóstico.
—¿En qué consiste?
—Los hombres deberían hacerse su primera prueba de PSA a los 45 años y si el resultado es bajo, pueden hacerse la siguiente cinco años después, no es necesario hacerlo antes. Si la PSA está en niveles intermedios, de entre 1,5 y 3, deberían repetirla a los dos años. Y si está por encima de 3, habría que reconfirmar con otras pruebas, porque la PSA puede estar alterada por infecciones, por haber andado en bicicleta o por muchos otros factores. Si sigue estando por encima de 3, haríamos una evaluación del riesgo por parte del urólogo. A partir de esa evaluación, se puede determinar la necesidad de realizar una resonancia. Esto reduce la cantidad de biopsias innecesarias y la cantidad de diagnósticos innecesarios.
—¿Qué pacientes se podrían beneficiar más de este nuevo paradigma en el diagnóstico?
—El nuevo enfoque está basado en entender que el cáncer de próstata puede afectar a cualquier hombre, dado que su prevalencia es tan elevada. Entonces, todos los hombres deberían hacerse una prueba de PSA, la primera a los 45 años.
—¿Cómo se puede integrar la inteligencia artificial en las técnicas diagnósticas?
—La inteligencia artificial ya forma parte del proceso de adquisición de imágenes, permitiendo reducir el tiempo de duración de las pruebas. Pero su rol en la interpretación de las pruebas no es tan importante a día de hoy, porque si eres un experto, la IA no te ayuda. Hay que estar constantemente revisando si la IA está en lo correcto o no, y esto a veces demora más tiempo que analizar el caso por ti mismo.
—¿Si mejora, podría tener un rol más protagónico?
—Sí, podría servir para detectar lesiones altamente sospechosas. El problema es que a veces la IA arroja falsos positivos en lesiones de próstata. Este es el desafío de cara al futuro.
—Se ha visto que cada vez más personas jóvenes están siendo diagnosticadas de cáncer. ¿El nuevo paradigma diagnóstico podría beneficiar a estos pacientes de edades tempranas?
—El cáncer de próstata es una enfermedad de la mediana edad o incluso de edad avanzada. Por eso la recomendación es hacerse la prueba de PSA en el período de los 45 a los 70 años. Normalmente, en hombres jóvenes es extremadamente infrecuente. Con todo, si tienes antecedentes familiares de esta enfermedad, podrías empezar a hacerte las pruebas a los 40 en lugar de hacerlo a los 45. No es una cuestión de edad, sino de cómo de elevada esté la PSA. Si lo está, puede haber lesiones sospechosas. La buena noticia es que el cáncer de próstata es un tumor de crecimiento lento, así que incluso si hay una lesión, generalmente se está a tiempo de detectarla y tomar decisiones. Esto también permite detectar si el paciente es candidato a la vigilancia activa en lugar de tener que someterse a tratamiento. En países como Suecia, esta vigilancia funciona muy bien y permite que los pacientes vivan con la enfermedad y con una alta calidad de vida.
—¿Cómo de frecuente es que el paciente no requiera tratamiento?
—Puede llegar al 40 % de los pacientes de cáncer de próstata.
—¿Qué nos indica la PSA y qué no? ¿Cuáles son los límites de la utilidad de esta prueba?
—Es una prueba útil, pero solo determina si esta proteína está elevada. Una próstata normal es del tamaño de una castaña. Pero con la edad, va aumentando su tamaño llegando a ser como una naranja en algunos casos. Eso no significa que haya un cáncer, pero con el tamaño también aumenta la PSA. No es que sea un falso positivo, más bien hay que entender que esta es una primera prueba y en muchos casos será necesaria una resonancia para seguir indagando.
—¿Cómo se verá el futuro de la detección del cáncer de próstata?
—Los sistemas sanitarios en Europa son muy heterogéneos y la prevalencia de este cáncer en los diferentes países también lo es. En los países del norte de Europa, la prevalencia es más alta que en los del sur del continente. Por lo tanto, el interés de los programas de screening es mayor en Suecia que en Italia. Pero es importante que esta enfermedad esté presente tanto en las decisiones de los políticos como en la conciencia de los ciudadanos, para que los hombres se hagan la prueba y se detecte a tiempo.
—¿Qué consejos daría para prevenir la enfermedad?
—El cáncer de próstata es asintomático en un 98 % de los casos al momento de la detección. La recomendación es recordar la importancia de la prueba de PSA, que es la primera puerta para poder llegar al diagnóstico.