Si no tienes miedo puede que tu cerebro no funcione con normalidad

ENFERMEDADES

El miedo es una reacción de nuestro sistema simpático que prepara a nuestro cuerpo para la lucha o para la huída.
El miedo es una reacción de nuestro sistema simpático que prepara a nuestro cuerpo para la lucha o para la huída. La Voz de la Salud

El miedo es una respuesta del cuerpo para sobrevivir, pero puede ser también un problema para nuestro día a día. ¿Sería mejor vivir sin él?, ¿compensa experimentar pánico?

24 ene 2022 . Actualizado a las 16:25 h.

¿Qué sienten cuando tienen miedo? ¿Son capaces de notar cómo aumenta su ritmo cardíaco al sentirse amenazados?, ¿cómo les empiezan a sudar las manos? Es una respuesta de lo más primitiva que genera nuestro cerebro, preparando a nuestro cuerpo para la huida o la pelea. En definitiva, para la supervivencia. Taquicardias, sudoración, visión en túnel... Una serie de reacciones fisiológicas asociadas a momentos de estrés o pánico. También cansancio. Tener miedo es agotador. Pero necesario.

El culpable de que nos comportemos así ante determinados acontecimientos es nuestro sistema simpático, coordinado por nuestro cerebro y encargado de desencadenar en nosotros un estado de alerta. Cuando tenemos miedo, nuestra parte más primaria es la que toma el mando. 

Todos hemos sentido miedo alguna vez, ¿no? Pues no. Existen casos documentados de personas que son incapaces de sentir miedo. ¡Qué afortunados! O quizás no tanto. Buceemos en qué supone una vida sin ser capaces de experimentar una de las sensaciones más básicas del reino animal: el miedo.

El miedo vive en la amígdala

La amígdala cerebral (esta no está en la garganta y tampoco se extirpa) es una parte de nuestro cerebro localizada en el lóbulo temporal encargada de gestionar nuestras emociones. Se trata de una estructura subcortical, por lo que está en una parte muy «profunda» de nuestro cerebro. Su ubicación hace que todavía guarde muchos misterios, ya que es muy difícil acceder a ella sin métodos invasivos. 

Cuando decimos que la amígdala es una estructura subcortical, queremos decir que se localiza debajo de la corteza cerebral. Si la amígdala es una zona recóndita en cualquier ser vivo, lo es todavía más en los seres humanos, ya que somos la especie que más desarrollado tiene el córtex. En esta corteza cerebral, la parte más superficial y la más reciente evolutivamente es la neocorteza o neocórtex, encargada de las funciones más sofisticadas de nuestra especie como el habla, la motricidad, el control espacial, la percepción sensorial o los pensamientos. Es decir, de nuestra parte más racional. Imagínense lo difícil y delicado que es hurgar bajo funciones tan importantes. En definitiva, si la amígdala activa el miedo, el neocórtex es quien nos dice que «no es para tanto».