Elogio de juegos y juguetes

Todos los juguetes y todos los juegos son educativos

«Juegos de niños» (1560), de Pieter Bruegel el Viejo. Kunsthistorisches Museum, Viena
«Juegos de niños» (1560), de Pieter Bruegel el Viejo. Kunsthistorisches Museum, Viena

Pieter Bruegel el Viejo quiso regalarnos en una gran tabla (118 x 161 cm) un auténtico inventario de juegos y juguetes en la Europa del Renacimiento. Todos los personajes, más de doscientos, están disfrutando y aprendiendo de alguno de los 83 juegos diferentes que se representan en ella. Vemos a niñas y niños demostrando su habilidad con aros, caminando sobre zancos, trepando, saltando y haciendo diferentes equilibrios o fabricando pompas de jabón. Esta es una primera categoría de juegos, con la que podríamos decir educamos la habilidad psicomotriz, fomentamos la autosuperación y reafirmamos la visión positiva de nosotros mismos. Con estos juegos de ejercicio nos demostramos lo que somos capaces de hacer, y se lo mostramos a los demás. Otro escalón en esa línea está en los juegos de construcciones o de montaje, cuando se trata de completar un reto; valgan como ejemplos contemporáneos el cubo de Rubik, o el Meccano en sus múltiples variantes.

Otra categoría de juegos infantiles reúne aquellos en los que domina la fantasía, al representar conductas o labores propias del mundo de los adultos. Son juegos de imaginación. En ese mismo escenario de Bruegel dos niñas llevan a otra «a la silla de la reina» y un niño cabalga un caballito con cabeza de cartón, mientras otros juegan a las muñecas o a las tiendas. Son juegos de imitación, en donde se desarrollan las habilidades verbales y se ejercita la creatividad. Niñas y niños de todas las épocas y culturas pueden imaginar que una acícula de pino es la aguja que les permite poner inyecciones cuando juegan a los médicos, o que un muñeco es el paciente que necesitan para su ficción. Por el mismo mecanismo creativo inventarán sus propios juguetes, como reconoce Mandela en su cita.

En la ilustración que acompaña la sección de actividades, la pintora Sofonisba Anguisola (1535-1625) retrató a sus hermanas jugando al ajedrez. Curiosamente el cuadro está pintado cinco años antes que el de Bruegel el Viejo, y contribuye a completar la imagen de la época al presentarnos otro escenario y otro tipo de juegos, aquellos donde se ejercita la inteligencia y la memoria, poniendo en juego tácticas y estrategias. En general los juegos donde existen reglas contribuyen además a la socialización, pues nos enseñan a ganar y perder, a respetar turnos, normas y condiciones. La escena evidencia que en la casa de los Anguisola, de la aristocracia genovesa, se respiraba un ambiente propicio a la cultura y a las artes. De hecho, cinco de las hijas fueron pintoras, lo que nos invita a traspasar la frontera entre el mundo del juego y el de las aficiones, cuando estas representan placeres que son muy semejantes a los del ejercicio lúdico.

En las pasadas fiestas, los Reyes Magos y otros modernos repartidores de alegrías dejaron muchos hogares sembrados de juguetes. Sigamos jugando, en serio, porque todos los juguetes y todos los juegos son educativos, y hagámoslo sin olvidar aquello que dejó escrito Nietzsche en Más allá del bien y del mal: «La madurez del hombre consiste en volver a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño».

 ipse dixit

Cuando el niño destroza su juguete parece que anda buscándole el alma

Victor M. Hugo (1802-1885)

A los niños se les engaña con juguetes, a los pueblos con

palabras

Mariano Paredes y Arrillaga (1797-1849)

Los padres pensamos que podemos pagar con juguetes nuestro sentimiento de culpabilidad por no poder dedicar más tiempo a nuestros hijos, pero lo único que conseguimos es hacer de nuestros hijos propietarios de juguetes

Francesco Tonucci (1940)

En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta

Pablo Neruda (1904-1973)

Cuando éramos niños, la mayor parte del tiempo nos dejaban que nos las arregláramos solos. Nos entreteníamos con juguetes que fabricábamos nosotros mismos.

Nelson Mandela (1918-2013)

Imagino que algunas personas, como ciertos juguetes, a veces nacen con una tara de origen. De algún modo, eso nos convierte a todos en juguetes rotos

Carlos Luis Zafón (1964)

actividades

1Un ilustrador contemporáneo quiere pintar una escena donde aparezcan juegos de niños en el mundo de hoy. ¿Eres capaz de hacerle una lista de 80 juegos que pueden realizarse al aire libre?

2 Haz una clasificación de los juguetes que hayas recibido últimamente; por ejemplo, en función del lugar donde pueden utilizarse, del número de personas que pueden participar o del material con que están fabricados. ¿Qué otros criterios de clasificación se te ocurren?

3 Busca ejemplos de juegos que a tu entender sirvan para ejercitar:

? la memorización

? la habilidad manual

? la comunicación

? la capacidad de respuesta

4 Haz una lista de juegos que conozcas que pueden hacerse con una pelota.

5 El ajedrez está considerado como un juego de mesa que estimula la inteligencia. Imagina variantes en las reglas del juego. ¿Qué ventajas tendría que los alfiles partieran de las posiciones iniciales que ahora tienen las torres? ¿Y si el rey y la dama ocuparan inicialmente esas posiciones laterales?

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