¡Qué mala memoria!

Ana T. Jack

ESCUELA

La única manera de aprenderse algunos contenidos fundamentales, como la tabla de multiplicar, es de memoria. En la imagen, un bolígrafo con dicha tabla
La única manera de aprenderse algunos contenidos fundamentales, como la tabla de multiplicar, es de memoria. En la imagen, un bolígrafo con dicha tabla Taki Steve

Subrayar y esquematizar son dos técnicas de gran ayuda para retener información

31 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Es como un músculo. Si no se usa, se atrofia; si se ejercita, se fortalece y desarrolla. Hablamos de la memoria, que es la capacidad de almacenar conceptos, ideas, experiencias y pensamientos. Sin ella no se produce el aprendizaje. Y, junto a la fase de repaso, forma parte del último tramo del método de estudio.

La memoria no tiene buena fama. La culpable de esta injustificada mala reputación es la llamada memoria mecánica, que es la que consiste en la repetición literal de la materia de estudio y que nos recuerda a nuestros abuelos aprendiéndose la lista de los reyes godos.

«¿Hay que sabérselo todo de memoria?», preguntan alarmados los alumnos ante cualquier listado de más de cinco nombres. Lo cierto es que en plena era digital, en la que no tenemos más que darle a un botón para acceder a todo un mundo de información, es un poco absurdo seguir insistiendo en aprenderse de memoria determinados contenidos. Muchos estamos de acuerdo en que en el sistema educativo urge hacer algunos cambios. Por ejemplo, los exámenes no pueden seguir siendo simples pruebas de retención memorística, que solo midan la capacidad del alumno para tragar y regurgitar información en cuestión de días. Hoy más que nunca es necesario evaluar la capacidad de comprensión, de relación, de síntesis y de exposición de contenidos (por escrito y de forma oral). También la habilidad para buscar información, para determinar su fiabilidad, para contrastar las fuentes, para reflexionar sobre ellas, ser críticos y formarse una opinión propia.

Pero de memoria es la única manera de aprenderse algunos contenidos fundamentales, como los meses del año, las provincias españolas, las tablas de multiplicar o la contraseña que utilizamos en las redes sociales, por poner solo unos ejemplos. Y, evidentemente, para asimilar los contenidos de las diferentes asignaturas también hay que poner en marcha el mecanismo de la memoria, a poder ser significativa, que es la que relaciona la nueva información con los contenidos previos.

¿Pero de qué depende tener buena o mala memoria? Pues, aparte de la mayor o menor habilidad que tengamos de forma natural, depende de:

Condiciones personales. A una persona cansada o descentrada le va a costar memorizar mucho más que a otra relajada y dispuesta a aprender. Los factores físicos como el descanso, la alimentación equilibrada o un ambiente tranquilo también influyen en la capacidad de retener la información.

Nivel de motivación. No es suficiente con sentarse con desgana en la silla y mirar con desconfianza la materia de estudio. A mayor motivación, mayor retención.

Nivel de organización del material. Cuanto mejor organizado está el material de estudio, más fácil resulta estudiar. Lo que resulta familiar, lleno de sentido y estructurado se recuerda con más facilidad que lo desconocido, sin sentido o desorganizado.

Dominio de las reglas mnemotécnicas. Son recursos que ayudan a recordar a través de la asociación de imágenes, sílabas, letras, números o palabras. Exige cierta dosis de imaginación y mucha práctica. Al principio, cuando se aprende este tipo de técnicas, es fácil dudar de su utilidad, ya que se puede tardar más en adquirirlas que en memorizar los datos. Pero, una vez que se dominan, resultan muy prácticas.

Organización de los repasos. Los repasos son fundamentales. La llamada curva del olvido aumenta en progresión geométrica: al día siguiente de haber estudiado, si no hay repaso, se pierde la cuarta parte de lo aprendido. Si se pasa por alto esta última fase del método de estudio la nueva información no quedará grabada en el disco duro, y todo el esfuerzo caerá en saco roto.

Así que hagamos memoria. Son cinco pasos, ni uno menos: leer, subrayar, esquematizar, memorizar… y repasar.

Palabras, las justas

Subrayar las ideas principales de un texto y saber ponerlas por escrito a través de esquemas o cuadros sinópticos es una estrategia fundamental a la hora de organizar y asimilar la información. Éstas son algunas de sus ventajas:

Es una técnica activa que, al mantener ocupado al alumno, aumenta el interés y la concentración.

Estructura de forma lógica las ideas del tema, por lo que facilita la comprensión: lo que no se entiende no se queda en la memoria.

Implica poner en marcha la memoria visual y por tanto facilita el aprendizaje: es más fácil recordar un esquema que todo un tema.

Permite captar de un solo golpe de vista el esqueleto de la información, lo que supone un importante ahorro de tiempo a la hora de memorizar.

Exige poner en práctica dos valiosas habilidades: analizar y sintetizar.

Facilita el aprendizaje, ya que el hecho de trabajar la información y organizar las ideas favorece la retención de datos casi sin esfuerzo.

Motiva al alumno: no es lo mismo memorizar una lección de diez páginas que una hoja de esquema.

Ahorra tiempo en el repaso: en vez de leer de nuevo todo el tema, se va al grano.

Prepara para enfrentarse a material cada vez más complejo: extensos temarios de oposición pueden verse reducidos a su décima parte convertidos en esquemas.

Facilita la memorización y el repaso, los dos últimos pasos de un buen método de estudio.

escuela de padres 

? TEMA DEL MES: Aprender a estudiar.

? ETAPA: Educación primaria y secundaria.

? LA FRASE: «Donde se pierde el interés también se pierde la memoria» (Goethe).

? COMPORTAMIENTOS QUE SE DEBEN EVITAR: Considerar que aprender de memoria cualquier tipo de contenido es una pérdida de tiempo.

? ALGUNAS CLAVES: La memoria retiene mejor la información que está organizada y ordenada de manera lógica. De ahí la importancia de subrayar y esquematizar.

? PARA SABER MÁS: http://www.tecnicas-de-estudio.org/general/papel-memoria.htm