El G7 arranca con Macron asegurando que Francia, Italia y Reino Unido «están preparados» para participar en una operación en Ormuz

Enric Bonet EVIAN-LES-BAINS / COLPISA

INTERNACIONAL

El presidente del Consejo Europeo, António Costa y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen rodeados (de izquierda a derecha) de los mandatarios de Alemania, Friedrich Merz; Reino Unido, Keir Starmer; Estados Unidos, Donald Trump; Francia, Emmanuel Macron; Canadá, Mark Carne; Italia, Giorgia Meloni y Japón, Sanae Takaichi.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen rodeados (de izquierda a derecha) de los mandatarios de Alemania, Friedrich Merz; Reino Unido, Keir Starmer; Estados Unidos, Donald Trump; Francia, Emmanuel Macron; Canadá, Mark Carne; Italia, Giorgia Meloni y Japón, Sanae Takaichi. Anna Moneymaker | REUTERS

Trump debuta asegurando que quizá pueda «hacer algo» por Ucrania y asegurando que ya ha hablado con Putin y Zelenski

15 jun 2026 . Actualizado a las 23:23 h.

Las guerras de Ucrania y Oriente Medio prácticamente monopolizan las discusiones en la cumbre del G7, que empezó este lunes en Évian-les-Bains, en los Alpes franceses. Son dos de los temas tratados anoche en la cena de bienvenida en el lujoso Hotel Royal, donde se celebra hasta el miércoles el encuentro entre los mandatarios de Francia, Alemania, Italia, Japón, Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido. Este lunes habrá reuniones específicas en las que los invitados hablarán sobre el reciente acuerdo de paz entre Washington y Teherán, así como sobre la situación actual del conflicto ruso-ucraniano, que mantiene en vilo a los socios de esta organización más de cuatro años después de su inicio. Donald Trump, que desembarcó en Francia exultante, horas después de anunciar el pacto con Irán, acaparó las felicitaciones de sus compañeros en el G7. Mantuvo una reunión con el presidente francés, Emmanuel Macron, —que se saltó el protocolo previsto y no acudió a recibirlo como al resto de mandatarios. Ambos abordaron la situación en el estrecho de Ormuz y el líder galo manifestó su voluntad de «cooperar» para garantizar la libertad de navegación con la misión internacional integrada por Francia, Reino Unido, Países Bajos e Italia.

Trump sorprendió al retomar su promesa de terminar con la guerra en Ucrania: declaró que ahora «quizá» pueda «hacer algo» respecto a la guerra en el este de Europa. El líder republicano reveló que el domingo había conversado tanto con Vladimir Putin como con Volodímir Zelenski, y detectó que ambos están «abiertos» a un potencial diálogo bajo los auspicios de Estados Unidos. No obstante, el jefe del Kremlin rechazó reunirse en Francia en el marco del actual G7, como pedía Zelenski, quien este martes será el invitado de la cumbre.

El presidente galo con la primera ministra japonesa
El presidente galo con la primera ministra japonesa DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

El presidente estadounidense lamentó que «25.000 personas pierdan la vida cada semana, la mayoría de ellas soldados», en esta guerra. «Esto no debería ocurrir», añadió, antes de precisar que, una vez solucionado el conflicto en Oriente Medio, podrá «trabajar» en una intermediación con los gobiernos de Moscú y Kiev. Uno de los objetivos que albergan los líderes europeos y el canadiense durante este cónclave es conseguir que Trump presione a Rusia para sentarse a negociar el final de la invasión. El canciller alemán, Friedrich Merz, recordó ayer que Ucrania está mejorando su posición de fuerza en el campo de batalla, lo que supone una «ventana de oportunidad». Merz recordó que la reunión del G7 se produce en «un momento especialmente convulso de la política mundial». En un sentido parecido se pronunciaron otros dirigentes mundiales y de la Unión Europea presentes en la ciudad balneario, que remarcaron la necesidad de conjurarse para hacer frente a los retos de un mundo «dividido».

Un nuevo orden mundial

Justo un día antes de la cumbre, el primer ministro canadiense, Mark Carney, expuso que el cónclave es una ocasión idónea para abordar cómo debe ser el nuevo orden mundial. A su juicio, «Estados Unidos desempeñará un papel» en esta organización donde «ninguna institución ni país tendrá todas las respuestas. Lo que no se debe hacer en este momento, con un orden mundial que cambia rápidamente, es depender de un solo conjunto de instituciones, de un solo grupo, de un solo país para que proporcione las respuestas. Hay que saber qué se quiere, qué se necesita, cómo se sirve a los ciudadanos, y luego tomar las medidas para conseguirlo», declaró.

El presidente galo, Emmanuel Macron, confía en que estas crisis no eclipsen otro problema: los desequilibrios de la economía mundial. Desde que Francia asumió a principios de año la presidencia rotatoria del club de las naciones occidentales más poderosas y su aliado japonés, el jefe del Estado galo estableció como prioridad los grandes desajustes entre potencias. Dando una gran relevancia a este problema, Macron aspira a que el G7 reanude el objetivo inicial por el que fue creado hace 51 años. El entonces presidente francés, Valéry Giscard d'Estaing, impulsó el G6 en aras de encontrar una solución a la recesión económica provocada por la crisis del petróleo.

Tierras raras y reuniones con empresarios de la IA

Macron quería evitar la clásica declaración final en un intento para evitar un rifirrafe con el presidente estadounidense. Eso sí, se conforma con que los siete se pongan de acuerdo en que «hay desequilibrios macroeconómicos que deben ser tratados» y en que eso se discuta en la próxima reunión del G20. Con el mismo objetivo de reducir los desequilibrios económicos, los siete aspiran a firmar un acuerdo sobre las tierras raras y discutirán sobre el espinoso dosier de la IA, motivo de crecientes disputas geopolíticas. La cumbre quiere reunir a lo más granado del sector a la exclusiva ciudad balneario de los Alpes: Sam Altman (director ejecutivo de OpenAI), Demis Hassabis (de Google DeepMind) o al francés Arthur Mensch (Mistral AI).

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inició el desfile de dirigentes internacionales que comprende al presidente de Egipto, Abdel Fatah al Sisi; al emir de Catar, Tamim Bin Hamad Al Thani, y al presidente de Emiratos Árabes Unidos, Khalifa bin Zayed Al Nahyan, además de altos responsables de India, Kenia y Corea del Sur. Macron ha querido abrir así el alcance de la cumbre para crear un punto de encuentro internacional y que el G7 y otros países puedan diseñar acuerdos comunes.