Trump amenaza con un bloqueo legislativo si el Senado no aprueba su Ley SAVE

Emiliano Vizcaíno Arroyo
Emiliano Vizcaíno CIUDAD DE MÉXICO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el enviado a Oriente Medio, Steve Witkoff, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, a su lado, habla con periodistas a bordo del Air Force One en un vuelo de Dover, Delaware, a Miami, Florida.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el enviado a Oriente Medio, Steve Witkoff, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, a su lado, habla con periodistas a bordo del Air Force One en un vuelo de Dover, Delaware, a Miami, Florida. Kevin Lamarque | REUTERS

El presidente necesita convencer a siete senadores demócratas para aprobar su polémica medida electoral

10 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Se vislumbra una nueva crisis legislativa en la Administración Trump, provocada por su propia obstinación. El presidente de Estados Unidos anunció que no firmará ningún proyecto de ley hasta que el Senado apruebe su controvertida Ley SAVE America Act, una iniciativa electoral que lleva rebotando entre Cámaras desde el año pasado, y que busca endurecer los requisitos para votar de cara a las elecciones intermedias que se celebrarán el próximo mes de noviembre.

Sin medias tintas, el jefe del Ejecutivo busca ejercer presión y advirtió a los legisladores que se preparen para un bloqueo legislativo si no satisfacen sus exigencias. Consciente de que le queda poco tiempo con un Congreso favorable, dejó en claro que no tolerará que se le modifique ni un ápice ni que se apruebe una edición más atenuada. «Debe ir al frente de la fila. Yo, como presidente, no firmaré otros proyectos de ley hasta que este sea aprobado, y no la versión diluida», remató en su cuenta de la red social Truth Social.

Apenas el 12 de febrero la propuesta fue autorizada en la afín Cámara Baja, controlada por los republicanos. Para su ratificación necesita la mayoría cualificada en el Senado, lo que implica que 60 legisladores voten a favor. Sin embargo, con solo 53 escaños conservadores, necesitarían convencer a siete senadores demócratas para que cambien de colores. Ya dentro de la bancada republicana existen sus escépticos, como es el caso de Lisa Murkowski, senadora por Alaska.

Motivado por la teoría del fraude electoral del 2020, el proyecto exige que los votantes presenten una identificación oficial como prueba de ciudadanía para inscribirse en el registro electoral, documentos que la gran mayoría de los estadounidenses no poseen y que afectaría a millones de cónyuges que adoptaron el apellido de su pareja. Esta versión enfatiza en las personas transgénero y prohíbe votar a quienes figuren en el registro con un nombre distinto al de su documento de identidad. Por otra parte, se limitaría considerablemente el voto por correo, con algunas excepciones para militares o personas con algún tipo de discapacidad.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, afirmó este lunes que no se dejarán intimidar por sus amenazas y que, si Trump busca un cierre legislativo, lo tendrá, pero que en ninguna circunstancia aceptarán la propuesta del líder republicano.

La maniobra podría afectar a otras iniciativas prioritarias de su Gobierno, como la aprobación del presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional, que permanece parcialmente cerrado. Abre un abanico de posibilidades constitucionales para ambos lados, donde los legisladores y el presidente emplearán todo su repertorio legal para sus intereses.