Merz estrecha los lazos con China para compensar los aranceles de Washington

r. sánchez BERLÍN / COLPISA

INTERNACIONAL

El canciller alemán en su visita a China con el presidente Xi Jinping
El canciller alemán en su visita a China con el presidente Xi Jinping MICHAEL KAPPELER / POOL | EFE

«Un proverbio chino dice que el caballo no juega solo con su fuerza, sino tirando del carro junto a otros», avanzaba el líder germano

26 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los aranceles de Donald Trump están echando en brazos chinos a los exportadores europeos y el canciller alemán, Friedrich Merz, se afana en obtener el beneplácito de Pekín para las empresas germanas. En su primer viaje como jefe de Gobierno al gigante oriental, aterrizó ayer acompañado por una delegación empresarial de treinta miembros, entre ellos directivos de Bayer, Volkswagen y BMW. «Un proverbio chino dice que el caballo no juega solo con su fuerza, sino tirando del carro junto a otros, y esa es una imagen adecuada de este viaje», avanzaba el líder conservador antes de partir, un mensaje que repitió ante el primer ministro chino, Li Qiang.

Li, por su parte, hizo un llamamiento a ambas partes para que trabajen juntas para salvaguardar el multilateralismo y el libre comercio. «China y Alemania, como dos de las mayores economías del mundo y países importantes con influencia importante, deberían fortalecer nuestra confianza en la cooperación, salvaguardar conjuntamente el multilateralismo y el libre comercio, y esforzarse por construir un sistema de gobernanza global más justo y equitativo», defendió.

China busca presentarse como un socio económico fiable, en contraste con EE.UU., mientras Europa, con Merz a la cabeza, lucha por abordar vulnerabilidades en sus cadenas de suministro y su preocupación por la creciente dependencia de Pekín. Aunque hay voluntad de ampliar la cooperación comercial por ambas partes, también hay obstáculos políticos evidentes, como lo demuestra la fecha elegida por el Gobierno chino para esta invitación, que ha obligado al canciller alemán a faltar a la cita en Kiev por el cuarto aniversario de la guerra en Ucrania.

Merz está decidido al menos a estabilizar las relaciones económicas con China y promover condiciones competitivas más equitativas. Más de un millón de empleos en Alemania dependen de las exportaciones al gigante asiático y el hecho de que Pekín se esté aislando cada vez más los pone en peligro. Al mismo tiempo, los chinos están inundando el mercado europeo con sus sobrecapacidades y productos que le resultan más difíciles de eliminar en Estados Unidos debido a los aranceles de Trump.