Trump exige a Venezuela petróleo y romper con China y Rusia

María Rodríguez CARACAS / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Imagen facilitada por el Mando Europeo de EE.UU. (EUCOM), que muestra a un oficial de la Guardia Costera estadounidense observando el buque Marinera (antes Bella 1) en el Atlántico Norte.
Imagen facilitada por el Mando Europeo de EE.UU. (EUCOM), que muestra a un oficial de la Guardia Costera estadounidense observando el buque Marinera (antes Bella 1) en el Atlántico Norte. US EUROPEAN COMMAND HANDOUT | EFE

El presidente estadounidense desafía a Vladimir Putin al capturar en el Atlántico Norte un petrolero con bandera rusa que huyó del bloqueo

08 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Si es cierto que «el que calla, otorga», como dice un refrán, que no haya habido respuesta del Gobierno de Delcy Rodríguez a las declaraciones de Donald Trump, declarándose dueño del petróleo venezolano es una prueba contundente de quién ostenta el poder en el país sudamericano desde el 3 de enero.

Después de que el martes afirmara que las autoridades de Caracas le entregarán «entre 30 y 50 millones de barriles», el presidente estadounidense ordenó suspender los envíos de petroleo venezolano a Asia en general, y a China en particular, y unos once buques cisterna de la compañía Chevron zarparon rumbo a los puertos de José y Bajo Grande para cargar crudo venezolano. A esto se unió la interceptación este miércoles por las fuerzas estadounidenses de dos petroleros de la denominada flota fantasma: el Marinera (como han renombrado al Bella 1), con bandera de Rusia, y el M/T Sophia, con pabellón de Camerún.

Todo, en menos de 24 horas, aunque la persecución del Bella 1 comenzó hace casi tres semanas y culminó este miércoles con su captura en el Atlántico Norte, cerca de Islandia. El buque, que había salido de Irán con bandera de Guyana, repelió un intento de abordaje el 20 de diciembre en el mar Caribe y se adentró en el Atlántico. Para despistar, durante su huida, la tripulación pintó una gran bandera rusa en el casco, cambió de nombre al navío y modificó su matrícula para formar parte de la flota civil rusa con Sochi (mar Negro) como puerto base. Buques de guerra rusos, incluido un submarino, se encontraban en las inmediaciones en el momento del abordaje del Bella 1, vinculado a empresas con lazos con Hezbolá. Los estadounidenses contaron con el apoyo de cazas británicos.

El Ministerio de Exteriores de Rusia exigió un «trato humano y digno» para los tripulantes y que EE.UU. «no obstaculice su pronto retorno a la patria». Mientras, el de Transportes calificó de «ilegal» la captura del petrolero, y señaló que «ningún Estado tiene derecho a aplicar la fuerza contra buques registrados adecuadamente en las jurisdicciones de terceros estados». La captura es un claro desafío a Vladimir Putin, al que se puede añadir el traslado de la tripulación a EE.UU. para su enjuiciamiento, según adelantó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Tanto el Bella 1 como el M/T Sophia han cambiado frecuentemente de bandera y de nombre en los últimos años. Con ellos ya son cuatro los petroleros incautados por Estados Unidos desde el 11 de diciembre, cuando se produjo el primer abordaje, el del Skipper de bandera de Guyana.

Ahondando en el mensaje de Trump, el secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que Estados Unidos controlará la venta de petróleo venezolano «por tiempo indefinido» y depositará el dinero resultante en cuentas controladas por Washington. «Vamos a poner en el mercado el crudo que salga de Venezuela, primero el que permanece atascado (hay 17 buques llenos frente a las costas venezolanas a causa del bloqueo) y más adelante venderemos en el mercado la producción», declaró Wright, durante una conferencia organizada por Goldman Sachs en Miami. 

Tres fases para la transición

Ante el Congreso el secretario de Estado, Marco Rubio, detalló la hoja de ruta para Venezuela. El plan de transición consta de tres fases: estabilización, reactivación de la economía y normalización. En esta última, se celebrarían elecciones y «las fuerzas de oposición pueden ser amnistiadas y liberadas de las cárceles, o regresen al país, y comenzar a reconstruir la sociedad civil».

Según fuentes estadounidenses, la comunicación entre Delcy Rodríguez y Washington, en especial con Rubio, es «diaria». En uno de esos contactos se le exigió a la presidenta interina que Venezuela «ponga fin» a sus relaciones con China, Rusia e Irán. Una orden que el portavoz del Gobierno chino, Mao Ning, calificó de «proceso de intimidación típico» de EE.UU., y señaló que tanto China como otros países tienen «derechos legítimos» en Venezuela. Caracas tiene una deuda de más de 50.000 millones de dólares con el gigante asiático, que además ha invertido en la última década 10.000 millones de dólares para procesar en sus refinerías el petroleo venezolano.

Trump dice que Venezuela comprará exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos

A través de su red social Truth Social, el presidente Donald Trump anunció que Venezuela se comprometió a comprar productos agrícolas, medicamentos y equipos fabricados en Estados Unidos.

«Me acaban de informar que Venezuela comprará exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero. Estas compras incluirán, entre otras cosas, productos agrícolas estadounidenses, medicamentos, dispositivos médicos y equipos fabricados en Estados Unidos para mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas de Venezuela. En otras palabras, Venezuela se compromete a hacer negocios con Estados Unidos como su principal socio: una decisión acertada y muy beneficiosa para el pueblo venezolano y para Estados Unidos», escribió.