La población de Venezuela hace acopio con «compras nerviosas» tras cinco años sin escasez

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Personas hacen fila para ingresar en un supermercado este domingo, en Caracas (Venezuela)
Personas hacen fila para ingresar en un supermercado este domingo, en Caracas (Venezuela) Ronald Peña R | EFE

La incertidumbre política causa largas colas en gasolineras y supermercados, desabastecidos por la Navidad, y con las neveras vacías

05 ene 2026 . Actualizado a las 08:26 h.

Los venezolanos, especialmente los caraqueños, no recordaban ya las «compras nerviosas» que ha vuelto a protagonizar la población con largas filas de espera a las puertas de supermercados y gasolineras del país. La captura del presidente Nicolás Maduro echó a la calle a una ciudadanía que no hacía acopio de productos de primera necesidad de esta naturaleza desde la pandemia. «Desde el 2020, con la liberación de precios, la escasez había dejado de ser un problema», reconocían este domingo muchas personas que esperaban su turno en la cola del pan.

El escenario político irrumpió con el mismo sobresalto en los establecimientos de alimentación. Las superficies comerciales preveían reponer su stock a partir de este lunes tras las fechas navideñas, de ahí que las compras de los venezolanos ante la incertidumbre generada por la caída de Maduro se frustraran al encontrarse con estantes vacíos o falta de artículos frescos como carnes, frutas y hortalizas, sencillamente porque coincidió con un reabastecimiento que no estaba previsto hasta hoy, aseguraban muchos de los apostados a las puertas de estos locales. «El 2 de enero tenemos nuestras neveras vacías» y si a ello se añade la inquietud que generó el arresto de la pareja presidencial se explica este shock de demanda.

«A partir de mañana empieza la vida normal» o al menos en eso confían los venezolanos, que no son ajenos a las incertezas que se ciernen sobre su futuro. De hecho, este domingo buena parte de supermercados, gasolineras y farmacias abrían sus puertas en horario normal, aunque limitado por falta de personal. Pero la incertidumbre pesa. Sobre todo, tras la amenaza de Trump de emprender una segunda oleada de ataques sobre el país caribeño si fuera necesario. Era el asunto que más se comentaba en los corrillos a la espera, en algunos puestos, de hasta dos horas, para hacer la compra. En muchos negocios -custodiados por la policía para mantener el orden- se restringía la entrada de personas a grupos pequeños para evitar aglomeraciones en una jornada en la que se respiraba una extraña tranquilidad con calles vacías, muy poca circulación de vehículos, pero largas filas de compradores en los comercios.

El país permanece expectante, «traumatizado», y entre los interrogantes que más interés despertaban a las puertas de los comercios era sobre «la identidad de quién traicionó a Maduro». En esas apuestas se señala como más probable a miembros muy próximos del gabinete del derrocado presidente. Y si hay algo que inquieta es «si la transición será posible».