Trump fuerza a Zelenski a firmar la paz en seis días

Rosa Paíno
Rosa Paíno LA VOZ

INTERNACIONAL

Zelenski y su mujer, en el monumento que recuerda las protestas proeuropeas del 2014, durante los actos del denominado Día de la Dignidad.
Zelenski y su mujer, en el monumento que recuerda las protestas proeuropeas del 2014, durante los actos del denominado Día de la Dignidad. UKRAINIAN PRESIDENTIAL PRESS SER | REUTERS

«Ucrania corre el riesgo de perder su dignidad o a un aliado clave», afirma su presidente en un dramático mensaje tras el ultimátum de EE.UU. de aceptar el plan antes de Acción de Gracias

21 nov 2025 . Actualizado a las 21:45 h.

Ucrania se enfrenta a seis días decisivos tras el ultimátum lanzado por Donald Trump a Volodímir Zelenski para que firme el plan de paz de 28 puntos acordado con Rusia antes del día de Acción de Gracias, el próximo jueves. Si se niega, el presidente estadounidense amenaza con retirarle el apoyo que le brinda en su guerra contra las tropas ocupantes.

En una alocución a la nación, Zelenski se dirigió este viernes en tono dramático a los ucranianos: «Este es uno de los momentos más difíciles de nuestra historia. Dio a entender que considera inaceptable una propuesta equivalente a la capitulación: «O perder la dignidad o arriesgarse a perder a un aliado clave. O 28 puntos difíciles o un invierno extremadamente complicado».  Aunque Trump ha recortado la ayuda militar directa a Ucrania, EE.UU. ha mediado en acuerdos para que reciba armas estadounidenses a través de los socios europeos y continúa compartiendo información de inteligencia crucial para la supervivencia de Kiev en el campo de batalla.

«Si las cosas funcionan bien, se pueden prorrogar los plazos. Pero el jueves es el día que consideramos oportuno», declaró el republicano en una entrevista con Fox Radio, confirmando la información adelantada por The Washington Post. Casi simultáneamente, el presidente Vladimir Putin se dio por enterado oficialmente de un plan elaborado por uno de sus más próximos asesores, Kirill Dmitriev, y el estadounidense Steve Witkoff, y que horas antes el Kremlin había negado haber recibido.

La intención de Trump es que Zelenski sea el primero en firmar el acuerdo, una iniciativa inspirada en la hoja de ruta para Gaza (el propio Trump dirigiría un consejo de paz), antes de presentárselo a Putin. El ultimátum estadounidense tiene lugar justo el Día de la Dignidad, en el que Ucrania conmemora el inicio de las protestas proeuropeas en la plaza de Maidán y que provocaron la caída en febrero del 2014 del Gobierno prorruso y la huida del presidente Viktor Yanukóvich.

Objetivo: modificar el plan

«Presentaré argumentos, persuadiré, propondré alternativas», afirmó Zelenski en su discurso a la nación, tras dar a entender que aún hay tiempo para modificar el borrador del plan. «No le daremos al enemigo ningún motivo para decir que Ucrania no quiere la paz», añadió sin nombrar a Rusia. Con ese objetivo mantuvo una serie de contactos telefónicos con los líderes de sus principales socios europeos —el francés Emmanuel Macron, el alemán Friedrich Merz y el británico Keir Starmer— con el fin de «modificar» el plan y reafirmar la soberanía de Ucrania. Pese a ser excluidos y ninguneados (Bruselas ni tan siquiera ha recibido el proyecto de Washington), los máximos representantes de la UE, Ursula von der Leyen y António Costa, le reiteraran su apoyo bajo la premisa de que Kiev y Europa deben tener voz en el acuerdo para poner fin a la guerra.

Zelenski ya mantuvo un primer contacto telefónico con el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, mientras la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguraba que el plan aún se encuentra en fase de definición, dando a entender que podría aceptarse alguna modificación.

El Kremlin está aprovechando la evidente debilidad del presidente ucraniano, acosado por la trama de corrupción, los avances rusos en el campo de batalla, los ataques a la infraestructura eléctrica cuando se acerca el invierno, y ahora las presiones de Washington. Por ello le exige sentarse a negociar «ahora mismo» e incluso lanzó una clara llamada a la capitulación: «La continuación [de la guerra] para ellos carece de sentido y es peligrosa», dijo su portavoz, Dmitri Peskov.

Los puntos más destacados del plan de paz para Ucrania

La borrador de la iniciativa de Trump para poner fin a la guerra traspasa las líneas rojas de Kiev y se inclina hacia las demandas de Vladimir Putin. Durante los próximos día, Zelenski buscará con sus aliados europeos modificar la propuesta. 

 Concesiones territoriales a Rusia.

Uno de los puntos clave del plan es el que propone la retirada de Kiev de todo el territorio que aún controla en el Dombás (Donetsk y Lugansk) y que sea reconocido como parte de Rusia. La actual línea del frente en Zaporiyia y Jersón quedaría congelada, lo que supone de facto considerarlo parte de Rusia. Moscú tendrá que entregar otros pequeños territorios que controla fuera de estas cuatro provincias. Por supuesto se da por hecha la soberanía rusa de Crimea. 

Reducción del Ejército ucraniano

El Ejército ucraniano deberá pasara de los cerca de 900.000 efectivos a un máximo de 600.000, así como reducir sus capacidades defensivas, eliminado de su arsenal los misiles de largo alcance. 

Garantías de seguridad

A cambio de hacer concesiones al país invasor, Ucrania recibirá «garantías de seguridad confiables» con la promesa de una respuesta militar ante una nueva invasión. No obstante, el plan no contiene ninguna especificación sobre lo que eso significaría. 

Veto a la entrada en la OTAN

Otro punto obliga a Ucrania a recoger en su Constitución que no se unirá a la OTAN y a la organización militar a incluir en sus estatutos una cláusula sobre la no admisión en el futuro de la exrepública soviética. Los países aliados también deberán renunciar al envío de tropas, lo que hace descarrilar el plan europeo para garantizar la seguridad del país durante la posguerra y disuadir a Rusia de volver a atacar. Los aviones de combate europeos quedarán estacionados solo en Polonia. 

Pacto de no agresión

Rusia recogerá en su legislación una política de no agresión hacia Ucrania y los países europeos. Ya en 1993 Moscú firmó el Memorando de Budapest por el cual se comprometía a no atacar Ucrania a cambio de que renunciase al armamento nuclear heredado de la Unión Soviética.

Vuelta a la escena internacional de Rusia

Si Rusia vuelve a invadir Ucrania se restablecerían las sanciones y perdería los beneficios contemplados en el acuerdo. Entre estos está la readmisión en el escenario político y económico mundial, como su regreso al G8, y un acuerdo de cooperación económica a largo plazo con EE.UU. 

Reconstrucción

Una inversión de 100.000 millones de dólares en activos congelados rusos en iniciativas lideradas por EE.UU. para reconstruir e invertir en Ucrania. Washington recibirá el 50 % de los beneficios, mientras Europa tendrá que añadir 100.000 millones de dólares a este paquete.