Detienen a Cao de Benós por ayudar a Corea del Norte a esquivar las sanciones de Estados Unidos

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

INTERNACIONAL

Cao de Benós en el local de la Asociación de Amistad con Corea
Cao de Benós en el local de la Asociación de Amistad con Corea JAUME SELLART

El catalán invitó a Virgil Griffith, creador de la divisa digital Ethereum, para sortear dichas barreras financieras. Fue condenado a más de cinco años de cárcel y una multa de 100.000 dólares

01 dic 2023 . Actualizado a las 18:29 h.

El embajador no oficial de Corea del Norte en España, el catalán Alejandro Cao de Benós, fue detenido el pasado jueves en la estación de Atocha de Madrid por un delito de estafa presuntamente por ayudar a Piongyang a evadir las sanciones impuestas por EE.UU. a través de criptomonedas.

La orden de FBI aclaraba que el delito que se le imputa se remonta al 2018, cuando presuntamente «facilitó el viaje» a un estadounidense para desplazarse a la capital de Corea del Norte y dar una charla sobre criptomonedas. El sujeto no era otro que Virgil Griffith, de apodo Romanpoet y creador de la divisa digital Ethereum. Fue condenado a más de cinco años de cárcel y una multa de 100.000 dólares al haber dado herramientas a Piongyang para evadir las sanciones impuestas por Estados Unidos. Otro ciudadano británico, Christopher Douglas Emms, también participó y está igualmente imputado.

En la orden emitida para la busca y captura de Cao de Benós se incluían los nombres coreanos del detenido de origen nobiliario: Cho Son Il y Jo Seon Il.

20 años de cárcel

Por dichos delitos, Cao de Benós podría enfrentarse a 20 años de cárcel en caso de ser extraditado a EE.UU., juzgado y hallado culpable. Quien lo reclama es la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. El catalán ya fue detenido en por colaborar en una presunta red de tráfico de armas.

Él mismo se declara «inocente» de la actual acusación porque que EE.UU. imponga sus leyes «es como si en Afganistán deciden que todas las mujeres del mundo lleven burka en sus respectivos países» y nunca se sintió «amenazado» por la orden del FBI porque no iba a «asustarse por las presiones».

Las criptodivisas son empleadas usualmente por regímenes como el ruso o el iraní o por grupos terroristas como Hamás o Hezbolá porque operar con ellas es difícilmente rastreable.