Qué hacer en caso de un ataque nuclear

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Tras el ataque de las tropas rusas a la central de Zaporiyia, Putin ha activado todas las alarmas

04 mar 2022 . Actualizado a las 18:28 h.

La pasada madrugada las fuerzas rusas se hacían con el control de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. El que ha provocado un incendio en las instalaciones que fue controlado. El director general de la agencia nuclear de la ONU, el argentino Rafael Grossi, aseguró que no se había producido escapes radiactivos tras el suceso. Por su parte, el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), confirmó que «no se han informado cambios en los niveles de radiación en la planta nuclear». Al menos por el momento.

De este modo, Putin ha activado todas las alarmas. Una acción más allá de la ocurrida esta madrugada, conllevaría graves consecuencias para millones de personas. La historia nos traslada a 1945, cuando Estados Unidos lanzó bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, lo que provocó la muerte de miles de personas. Aquella acción supuso el fin de la Segunda Guerra Mundial.

¿Cómo es la central nuclear de Zaporiyia?

Dotada de seis reactores tipo WWER-1000 y una potencia total de 6000 MW, es la principal proveedora de electricidad en Ucrania con una generación de entre 40.000 y 42.000 millones de kWh de electricidad, lo que representa una quinta parte de la producción anual del país y la mitad de toda producción de las cuatro centrales nucleares ucranianas. Situada en la zona esteparia de Ucrania, a orillas del embalse de Kakhovka, en 1981 comenzó su construcción que se desarrolló por etapas. Entre 1984 y 1987 se pusieron en marcha cuatro unidades de potencia. La quinta comenzó a operar en 1989 y la sexta en 1995 tras el levantamiento de la moratoria sobre la construcción de instalaciones nucleares en Ucrania, según la información de la pagina web de la central. En el año 2000, la central nuclear de Zaporiyia fue reconocida como una de las tres mejores centrales nucleares del mundo, lo que cumple plenamente con los requisitos del OIEA.

Fue la primera de las centrales ucranianas provista de una instalación en seco de combustible gastado in situ. Cuenta con 80 contenedores, aunque su diseño está realizado para albergar 380 con capacidad para almacenar los elementos combustibles irradiados durante toda la vida útil de la central. La central también está diseñada con el sistema de información y medición «Anillo», con un sistema de vigilancia que abarca un radio de 30 kilómetros.

Cuatro centrales nucleares en Ucrania

Según datos del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Ucrania tiene cuatro centrales nucleares situadas en Rovno, en el noroeste, Jmelnitski y Zaporiyia, ambas en el sureste del país, y otra denominada Ucrania del Sur. En su conjunto disponen de 15 reactores con una capacidad para producir 13.835 megavatios. La planta de Rovno tiene cuatro reactores nucleares, la de Zaporiyia seis, la de Ucrania del Sur tres y la de Jmelnitski dos.

Ucrania extrae uranio, pero no posee tecnologías de enriquecimiento y recibe de Rusia combustible para sus plantas atómicas, a las que corresponde más de la mitad de la electricidad que produce el país.

El programa nuclear ucraniano se inició en la década de los años 50. En 1962 se creó el ministerio de Energía y Electricidad de Ucrania, entonces perteneciente a la Unión Soviética y tres años después se estableció el sistema único de energía de Ucrania.

El recuerdo de Chernóbil

En 1977 entró en funcionamiento la central de Chernóbil, primera planta atómica construida en Ucrania y que en 1986 provocó la mayor catástrofe nuclear de la historia. El 26 de abril de 1986 la explosión del reactor número cuatro de la central desencadenó un accidente nuclear que arrojó a la atmósfera una radiactividad equivalente a entre 100 y 500 bombas atómicas como la de Hiroshima. Según cálculos de expertos ucranianos, el accidente se cobró la vida de más de 100.000 personas.

En 1994 Ucrania se adhirió a la Convención sobre Seguridad Nuclear; un año después, se aprobó la ley sobre el Uso de la Energía Nuclear y la Seguridad sobre Radiación, que ratificó en 1997. En 1996 se creó el «Energoatom», la empresa estatal que gestiona las centrales nucleares de Ucrania que abastecen en un 50% de electricidad al país.

Varios países en riesgo

El Movimiento Ibérico Antinuclear ha calificado el ataque a la central nuclear de Zaporiyia como un «acto de guerra totalmente injustificable» y alerta de que el riesgo no solo afecta al territorio ucraniano sino a los países vecinos, Moldavia, Rumanía, la propia Rusia y el mar Negro. La central se refrigera con aguas del río Dnieper cuyo curso desemboca en ese mar a unos 220 kilómetros al sur, que comunica el Mediterráneo por el estrecho del Bósforo (Turquía).

El colectivo, contrario al uso de la energía nuclear, está preocupado «enormemente» porque los trabajadores de la planta atacada puedan mantener la refrigeración del combustible nuclear en los reactores, así como en las piscinas de combustible gastado. «Si fallan los sistemas de circulación y enfriamiento de las piscinas, puede ocurrir como en Fukushima, se evaporará el agua, no se bloquearan las emisiones radiactivas y puede incluso arder el material», asegura.

De hecho, al autoridad nuclear ucraniana ha reconocido que un accidente en ese emplazamiento puede «superar todos los accidentes anteriores en plantas de energía nuclear», incluidos el de Chernóbil y el de Fukushima Daiichi.

Qué se debe hacer

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (ready.gov) ofrece consejos y medidas a tomar en el caso de una explosión nuclear.

- Protégete de la radiación en un edificio de ladrillo o en un sótano si te encuentras a kilómetros de distancia de donde se ha producido la explosión.

- Si la explosión te pilla en el exterior, intenta protegerte detrás de algún objeto. Ponte boca abajo para proteger tu piel del calor y tu cuerpo de los escombros producidos por la propia explosión.

- Quitarse la ropa contaminada y limpiar o lavar la piel en caso de haber estado expuesto a la lluvia radiactiva.

- Quédate en el refugio un mínimo de 48 horas. Es fundamental estar a resguardo antes de la llegada de la lluvia radiactiva.

- Trata de estar informado sobre la evolución del ataque para saber cuándo las autoridades consideran que es seguro salir y dónde debe ir.

- Un kit de emergencia: Este debe incluir agua embotellada, alimentos envasados, medicamentos, una radio y pilas. Además, este también debe incluir jabón, desinfectante de manos, toallitas y artículos de limpieza desinfectantes.

Los primeros síntomas

En caso de haber estado en el exterior en el momento de la explosión nuclear, estos son los síntomas más comunes:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Debilidad general

Los medicamentos con yoduro de potasio no son eficaces

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha aclarado que los medicamentos con yoduro de potasio que se venden en las oficinas de farmacia no son eficaces contra la radiactividad, y ha pedido «tranquilidad» a la ciudadanía ya que no se ha producido una emergencia nuclear en Ucrania que pudiera justificar la ingesta de yodo. «Transmito un poco de calma y tranquilidad. La situación es complicada a nivel internacional, pero todavía no ha llegado el momento de volvernos locos. En caso de que sea necesario, las medidas las tienen que tomar las autoridades», ha esgrimido en declaraciones a Europa Press el responsable del Área de Información del Medicamento del CGCOF, Iván Espada.

El ataque a la central nuclear de Zaporiyia y la decisión del presidente ruso de poner en alerta las fuerzas de disuasión nuclear ha provocado que en varios países europeos, principalmente en aquellos más cercanos a Ucrania como República Checa, Bulgaria o Polonia, la población haya sobrerreacionado con la compra masiva de pastillas de yodo. Tal y como explica Espada, estas pastillas se utilizan en caso de emergencia nuclear para bloquear la tiroides, de forma que no pueda absorber el yodo radiactivo que se desprende. «Se dan dosis masivas de yodo normal para que la tiroides se llene y no se permita la entrada del radiactivo», detalla.

Sin embargo, los medicamentos que contienen yoduro de potasio y están disponibles en las farmacias bajo prescripción médica distan mucho de estas pastillas: están destinados al tratamiento de personas que necesitan un aporte de yodo, como en casos de hipotiroidismo. «Tienen una dosis de 0,1 a 0,3 miligramos, una cantidad mínima. Las pastillas de yodo, en cambio, tienen una dosis de 130 miligramos. Se necesitaría de 400 a 1.300 comprimidos para alcanzar la dosis de las pastillas», ha resumido el experto.

Espada advierte de que tomar estas dosis de fármacos con yoduro de potasio puede ser muy contraproducente: «El yodo es una sustancia que el cuerpo necesita en una muy pequeña cantidad. Dar una dosis tan alta puede llevar a una intoxicación, que puede traer aparejado un efecto sobre la tiroides y bloquearla. Por tomar un día esta dosis no va a pasar nada, pero el problema son las dosis masivas».

Por otra parte, desde el CGCOF recuerdan que existen planes de contingencia desde el Gobierno en caso de que fuera necesario distribuir estas pastillas de yodo por alerta nuclear. Normalmente, este tipo de productos se almacenan en el Centro Militar de Farmacia de la Defensa, situado en Colmenar Viejo (Madrid).