Trump esgrime su poder presidencial para tratar de anular las elecciones

El presidente arremete contra Pfizer por anunciar su vacuna después del 3N

Donald Trump compareció el pasado viernes ante la prensa, pero no aceptó preguntas de los periodistas
Donald Trump compareció el pasado viernes ante la prensa, pero no aceptó preguntas de los periodistas

Nueva / E. La Voz

Donald Trump reapareció este viernes ante la prensa para presentar un plan sobre los precios de los medicamentos. El magnate, que no aceptó preguntas de los periodistas, aprovechó la intervención para acusar a la farmacéutica Pfizer de retrasar los datos sobre su vacuna para el covid-19 hasta después de los comicios del 3 de noviembre: «Esperaron, esperaron y esperaron», se lamentó el líder republicano, que sigue negándose a aceptar la victoria de Joe Biden en las urnas.

Donald Trump ha puesto a Estados Unidos al borde del precipicio de una crisis institucional. La primera potencia mundial asiste estupefacta al espectáculo del presidente negándose a reconocer su derrota y a facilitar el traspaso de poder al demócrata Joe Biden. El magnate neoyorquino está dispuesto a utilizar su poder presidencial para anular los resultados de las elecciones. 

Trump perdió por 232 votos electorales frente a los 306 de Joe Biden —se necesitan 270 para gobernar—, y con una diferencia de voto popular de más de seis millones de sufragios, según las proyecciones de los medios estadounidenses. A pesar de la realidad de las cifras, el presidente ha activado una campaña de presión de gran alcance para persuadir a los representantes republicanos en Míchigan, Georgia y otros estados clave para que anulen la decisión de los votantes en lo que los críticos califican han calificado de una situación sin precedentes en la democracia estadounidense.

Donald Trump reapareció este viernes para participar en la cumbre virtual del Foro de Cooperación Asia Pacífico (APEC)
Donald Trump reapareció este viernes para participar en la cumbre virtual del Foro de Cooperación Asia Pacífico (APEC)

Las alarmas llevan encendidas desde hace cuatro años, pero el jueves comenzaron a sonar después de que Trump llamara al despacho oval a los líderes republicanos en Míchigan en un presunto intento de convencerles para ignorar la victoria del demócrata. El republicano activó su nueva estrategia después de que los tribunales hayan rechazado sus acusaciones infundadas de fraude electoral. Al mismo tiempo, su abogado personal y exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, protagonizó una desquiciada rueda de prensa en la que desplegó sus teorías de una conspiración masiva para amañar las elecciones con la participación del presidente venezolano, fallecido en el 2013, Hugo Chávez, Cuba, China, la Fundación Clinton y el millonario George Soros.

Una acción antidemocrática

«Me cuesta imaginarme una acción más grave y más antidemocrática por parte de un presidente estadounidense», dijo el senador republicano Mitt Rommey, quien se puso a la cabeza de las críticas desde de la filas del partido.

Tanto Trump como su equipo legal saben que ningún recuento puede darles la victoria. Sus intenciones pasan ahora por involucrar a los republicanos de los estados clave, donde perdió por poco margen, para boicotear la certificación oficial de los resultados a pocos días de que finalicen los plazos de confirmación de los diferentes estados. «Se reúne con los legisladores todo el tiempo», justificó este viernes Kayleigh McEnany, secretaria de prensa de Trump, en su primera comparecencia desde el pasado 1 de octubre. No trascendió el contenido de la reunión, pero se espera que Trump convoque ahora a los representantes de Pensilvania, según informó la CNN.

El presidente electo calificó el movimiento sin precedentes de Trump de una «irresponsabilidad increíble». A pesar de los obstáculos, Biden avanzó en la transición y anunció nuevos nombramientos de su gabinete para la próxima semana, entre los que podría estar el secretario del Tesoro.

Georgia rectifica después de anunciar el fin del escrutinio

Los representantes del estado de Georgia tuvieron que rectificar este viernes poco después de dar por finalizado el recuento manual de votos que confirmaba la victoria de Joe Biden en este estado clave.

Según informaron, se envió por error el comunicado equivocado, lo que dio lugar a que la prensa mundial anunciara de forma prematura el fin de las opciones de Donald Trump en Georgia. Las autoridades del estado apuraron el fin del plazo para la certificación del escrutinio, que finalizó a las cinco de la tarde (once de la noche en España).

El fallo no varió las previsiones. El estado sureño finalizó el recuento con la misma conclusión de hace una semana: la victoria de Joe Biden por un margen del 0,2 %. Las posibles discrepancias o errores en el escrutinio alegadas por Trump se tradujeron en la recuperación de 2.000 papeletas, insuficientes para alcanzar a Biden, quien ganó con una diferencia final de 12.284 sufragios y se convirtió en el primer demócrata que gana en el territorio desde que en 1992 lo hiciera Bill Clinton.

«Vivo bajo el lema de que los números no mienten», declaró este viernes Brad Raffensperger, el republicano secretario de Estado de Georgia y responsable del recuento, en una rueda de prensa en la que reconoció su decepción por la derrota de Trump. Desde el cierre de los colegios la misma noche electoral, Raffensperger se convirtió en una de las principales voces defensoras de la legitimidad del proceso electoral contra las acusaciones infundadas de Trump sobre el fraude en el escrutinio de las papeletas. «Los números reflejan el veredicto del pueblo», afirmó antes de certificar los resultados, que dan a Biden 16 votos electorales, convirtiendo a Georgia en el primer estado en hacerlo.

La ley electoral del estado permitió al equipo de campaña del todavía presidente pedir el recuento, al ser la diferencia entre los candidatos menor al 0,5 %. A pesar de conocer los resultados, Trump y sus aliados continúan propagando la teoría de que hubo irregularidades en los votos por correo, algunos de ellos, aseguran sin pruebas, emitidos a nombre de personas fallecidas.

Ratificación de los resultados

Pero los responsables electorales, muchos de ellos republicanos, están dispuestos plantar cara al presidente ante sus intentos de anular los resultados y su negativa a reconocer su derrota electoral. Varios estados clave, donde Biden ganó por la mínima, tienen previsto adelantar la certificación de los resultados sin esperar a la fecha límite del próximo 14 de diciembre para presentarlos al Congreso, que los confirmará de forma definitiva el 6 de enero del 2021. Es el caso de Míchigan y Pensilvania, que los presentarán el próximo lunes, mientras que Arizona, Nevada y Wisconsin lo harán entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre.

Sin embargo, la campaña del presidente tiene aún una última oportunidad en Georgia porque la ley estatal permite que el perdedor solicite un recuento de las papeletas escaneadas por las máquinas electrónicas si el ganador está por delante por menos de un punto porcentual. Trump dispone ahora de dos días hábiles para solicitarlo.

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