La ambiciosa agenda del presidente cojo

Mercedes gallego NUEVA YORK / COLPISA

INTERNACIONAL

Joe Biden
Joe Biden JIM LO SCALZO | Efe

Sin el Senado, Biden tendrá que elegir candidatos de centro y conjugar las relaciones políticas para poner en marcha su programa de gobierno

07 nov 2020 . Actualizado a las 13:14 h.

Joe Biden puede haber ganado la presidencia, pero ha perdido el alma de Estados Unidos por la que dijo luchar. El purgatorio le espera. Donald Trump ha obtenido seis millones de votos más que en el 2016, como espejo de un país dividido.

El estrechísimo margen por el que se han decidido su triunfo en los estados clave se refleja también en el resultado legislativo por el que su partido ha perdido representación en la Cámara Baja y tampoco ha logrado reconquistar el Senado. En el mejor de los casos el escudero de Barack Obama es un presidente «cojo» al que los republicanos harán la vida imposible. 

Un nuevo Roosevelt

Su promesa para alcanzar el cielo es convertirse en un nuevo Roosevelt que lance una época de prosperidad económica tras la catástrofe del covid-19, aprovechando la crisis para modernizar el país. Su plan es contratar a 100.000 rastreadores para controlar la epidemia y facilitar pruebas masivas que permitan detectar a los asintomáticos, aunque para eso no tiene fondos ni mandato. Necesitará la colaboración de los estados y una partida presupuestaria con la que quiere pagar también un plus de peligrosidad a los trabajadores esenciales, además de subvencionar el costo de la vacuna para que salga gratis a todos los ciudadanos, tengan o no seguro privado.