El modelo armenio para Bielorrusia

Carl Bildt

INTERNACIONAL

María Pedreda

La crisis tiene más similitudes con la república del Cáucaso que con Ucrania

23 ago 2020 . Actualizado a las 10:04 h.

Los bielorrusos se han lanzado a las calles a protestar en cantidades sin precedentes y se niegan a dejarse intimidar por la violencia estatal. Es obvio que el presidente Alexánder Lukashenko fue incapaz de concretar su intentona de robar otra elección y prolongar su permanencia en el poder. Todas las señales indican que sus días en el poder están llegando a su fin.

Muchos comentaristas comparan la situación bielorrusa con las revoluciones Naranja y Maidán de Ucrania en el 2004-05 y el 2014, respectivamente; pero Bielorrusia no es Ucrania y tampoco resulta especialmente útil aplicar el modelo Maidán a los hechos que tienen lugar en Minsk y otras ciudades y pueblos bielorrusos.

Aunque las cuestiones internas de corrupción y mala gestión indudablemente influyeron en los eventos políticos posteriores a la Guerra Fría en Ucrania, el principal factor fue el deseo de incorporar al país al redil europeo. El movimiento Maidán fue una respuesta directa al intento del entonces presidente ucraniano Víktor Yanukóvich de abandonar la causa de la integración y la reforma europea; los revolucionarios se movilizaron abiertamente bajo la bandera de la Unión Europea.