Luces y sombras en los nueve meses de López Obrador

Alberto Pradilla MÉXICO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

López Obrador mostró durante su conferencia matutina de este martes la cámara espía encontrada en un salón de Palacio Nacional la semana pasada
López Obrador mostró durante su conferencia matutina de este martes la cámara espía encontrada en un salón de Palacio Nacional la semana pasada Sáshenka Gutiérrez | Efe

Sus promesas electorales no se han traducido en hechos,  no ha descendido la violencia, ha impuesto ajustes y se ha centrado en frenar la inmigración ante la presión Trump

04 sep 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Andrés Manuel López Obrador ofreció el domingo su primer informe de gobierno. No lleva un año al frente de las instituciones mexicanas, pero las expectativas eran inmensas. Se trata del primer mandatario que se declara abiertamente de izquierdas y que prometió dar un vuelco al país, hasta el punto de calificar su sexenio como cuarta transformación, equiparándola a otros procesos históricos como la independencia o la revolución. La esperanza queda, hasta el momento, entre luces y sombras.

Luces porque López Obrador mantiene un elevadísimo nivel de aceptación entre la población: un 74 % votarían para que el presidente siga en el cargo, según una encuesta de El Universal. Sombras porque, al menos hasta el momento, las promesas electorales no se han traducido en hechos.

Poner fin a la violencia o, al menos, reducirla era uno de los grandes objetivos del sexenio. Desde el inicio de la «guerra contra el terrorismo» desatada por Felipe Calderón en el 2006 al menos 200.000 personas han muerto y más de 50.000 están desaparecidas. En lo que llevamos de año, más de 25.000 mexicanos han sido asesinados en el sexenio más sangriento desde que se tienen cifras. López Obrador se escuda en que se trata de la «herencia recibida» de los Gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de Acción Nacional (PAN).