«Es hora de que Estados Unidos se arrepienta»

ADRIANA REY NUEVA YORK / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Miles de personas salieron a la calle para recordar a King
Miles de personas salieron a la calle para recordar a King RICK MUSACCHIO

La hija de Luther King recuerda en Atlanta que la lucha de su padre sigue 50 años después de su muerte

05 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Estados Unidos celebró ayer el cincuenta aniversario de la muerte de Martin Luther King. El impulsor de leyes fundamentales para los afroamericanos fue asesinado de un tiro en el cuello en el motel Lorraine, en Memphis, el 4 de abril de 1968. El lugar, punto de peregrinación para millones de estadounidenses, se convirtió ayer en el epicentro de las celebraciones. «¡Tenéis que seguir luchando!», clamó ante la multitud el activista Jesse Jackson, uno de los rostros que estaba junto al premio nobel de la paz cuando fue tiroteado.

En Atlanta, su ciudad natal, sus hijos Bernice y Martin Luther King III protagonizaron uno de los discursos más emotivos. La iglesia Mason Temple, escenario del último mensaje de MLK, se vistió en la noche del martes de su recuerdo y de sus palabras con una ceremonia en la que aquellos jóvenes basureros que protagonizaron las huelgas previas a su asesinato llenaron la sala de aplausos y nostalgia.

Martin Luther King III y Bernice intervinieron desde el mismo púlpito que usó su padre en su último sermón y recordaron que la tarea por la igualdad racial aún está pendiente. «Estáis mirando a dos niños que perdieron a su padre», comenzó la hija pequeña del líder, que siguió los pasos de su progenitor como activista y pastora eclesiástica.

Bernice, que apenas tenía cinco años cuando asesinaron a su padre, aseguró que el país ha fallado en abordar lo que King consideraba los mayores demonios de la sociedad estadounidense: el racismo, la pobreza y el militarismo. «El militarismo nos ha robado los recursos necesarios para manejar las discrepancias sociales Así que estoy aquí, 50 años después, para decir que es hora de que EE.UU. se arrepienta o puede que aún acabe en el infierno», reiteró. Su hermano pidió a la comunidad afroamericana que no desfallezca en su lucha por reducir la pobreza, la violencia y la discriminación.

Donald Trump se limitó a cumplir el protocolo y aunque no organizó ningún acto de conmemoración, sí difundió un vídeo a través de la web de la Casa Blanca en el que celebró «el legado de justicia y paz» de Martin Luther King. Vinculó al reverendo asesinado con Abraham Lincoln, quien «buscó erradicar las divisiones sin sentido de jerarquías raciales cuando decretó la Proclamación de Emancipación».