«Samuel Prada es un mártir de los de hoy»

Nuria Segura ANDORRA / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

NURIA SEGURA

Unas 250 personas homenajearon en Andorra al ourensano enrolado con los kurdos muerto en Siria

25 feb 2018 . Actualizado a las 23:01 h.

De riguroso negro. Así llegaron el sábado amigos y familiares de Samuel Prada León a la iglesia de Sant Pere el Mártir en Escaldes-Engordany (Andorra). Sus amigos de toda la vida prepararon una misa por el joven de Ourense, residente en el principado, muerto en la región siria de Afrin el día 10 en un ataque de las tropas turcas cuando combatía en las filas de la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG). «Eras un héroe para todos nosotros», aseguró en un emotivo discurso Carlos Reboreda. Definió a su amigo gallego como «un ángel» por su bondad, altruismo y la felicidad que radiaba. Una felicidad que se podía entrever en la fotografía de Samuel sonriente colocada en el altar junto a una corona de flores. «Estamos muy orgullosos de ti», dijo Reboreda, con voz entrecortada y apunto de romper a llorar.

Quien no pudo contener las lágrimas fue Miriam Arosa, al recordar los buenos momentos vividos con Samuel, que siempre quería tener la razón en los debates y a los que ponía término con una frase de una serie o película. «Era una persona trabajadora, valiente y llena de valores», añadió.

Unas 250 personas quisieron decir adiós al combatiente. «Tuvo una vida fiel, respetable y acorde a sus ideales. Vivió para ayudar a los demás, sin pedir nada a cambio», aseguraba Fabricio Barbosa, también íntimo amigo del gallego.

La misa la ofició el cura Jaume Soy, que conocía a Prada desde muy pequeño en el colegio Sagrada Familia. En su opinión, no hay una «forma más generosa» de vivir que entregando la propia existencia a otras personas. «Él quería luchar por este pueblo que sufría la opresión, desde los niños hasta los más grandes, y por esta misión humanitaria se arriesgó hasta perder la vida», enfatizó.

Al terminar el acto, resaltó a La Voz que el joven tenía espíritu de líder y siempre tomaba la iniciativa. Este carácter, afirmó, le llevó a emprender el viaje a Siria para ayudar a los demás. «Sentía que aquí no hacia lo suficiente», manifestó. El cuerpo del joven sigue en Siria. Su madre, Beatriz Prada, desconoce cuándo lo podrán repatriar, ya que los turcos siguen bombardeando Afrin, por lo que no es seguro transportarlo. Junto al libro de condolencias colgaba una bandera de la milicia kurda y una foto de Samuel vestido de combatiente. «Samuel es un mártir de los de hoy», concluyó Soy.