Macron da el primer paso hacia el estado de emergencia permanente

alexandra F. coego PARÍS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

ALAIN JOCARD | afp

Esto es lo que supondrá activar la nueva ley, que algunos consideran ya una violación sistemática de las libertades fundamentales

04 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El proyecto de ley de Emmanuel Macron para salir del estado de emergencia el próximo 1 de noviembre fue aprobado ayer en su primera lectura en la Asamblea Nacional, donde el presidente francés cuenta con una amplia mayoría. En su lugar, el texto propone convertir varias medidas de seguridad excepcionales en procedimientos rutinarios. Mientras que el gobierno insiste en que se trata de «una salida controlada del estado de urgencia», la izquierda teme que se trate de un régimen «liberticida» de estado de emergencia permanente.

Con la nueva ley no será necesario activar el estado de emergencia para que los presidentes de las prefecturas realicen registros de personas y de coches «en sitios o eventos expuestos a riesgo de atentado por su naturaleza o frecuentación» o para que cierren lugares de culto que difundan ideas que «inciten a la violencia». Asimismo, las autoridades administrativas podrán imponer el arresto domiciliario como «medida de control y vigilancia administrativas individual» a personas sospechosas de ser una amenaza pero que no son objeto de procedimientos judiciales. El perímetro no debe ser «menor que la comuna» en la que resida» y la persona investigada debe aceptar llevar un brazalete de seguimiento. Otra disposición pretende que los sospechosos informen a las autoridades sobre sus datos de acceso a sus medios de comunicación electrónicos.

Son estas últimas medidas las que han desencadenado las duras críticas de varias organizaciones internacionales, como Naciones Unidas o la Liga de los Derechos Humanos, que denuncian una violación sistemática de las libertades fundamentales en el país desde que fue instaurado al día siguiente de los atentados de París en noviembre del 2015.

No obstante, la amenaza terrorista sigue pesando sobre el país. El clima no era el más propicio para la aprobación del proyecto de ley, después de la masacre del martes en Las Vegas y el asesinato de los jóvenes el pasado domingo en Marsella. El ministro del Interior, Gérard Collomb, advirtió antes de la votación que «el estado de emergencia no impidió [el ataque], lo que quiere decir que hay que mantenerse alerta».

Tanto la derecha como la extrema derecha se posicionaron en contra del levantamiento del estado de emergencia, juzgando la decisión demasiado arriesgada y las medidas adicionales insuficientes. «Nada justifica el salir si el ministro del Interior dice él mismo que la amenaza nunca ha sido tan fuerte» estimó Christian Jacob, presidente del grupo en la Asamblea. No obstante, el primer ministro, Edouard Philippe, defendió «una buena ley que refuerza nuestro arsenal legal» contra una «amenaza cambiante».

Ahora la Asamblea deberá alcanzar un acuerdo con el Senado sobre aspectos conflictivos de la ley en los que el presidente de esta cámara, Gérard Larcher, observa rasgos de inconstitucionalidad. En caso de que ambas cámaras no lleguen a un acuerdo, será la Asamblea Nacional la que defina el tema.