Una orden ejecutiva endurece los requisitos de los visados de trabajadores cualificados extranjeros
19 abr 2017 . Actualizado a las 07:19 h.«Compre estadounidense, contrate estadounidenses». Este es el eslogan proteccionista con el que Donald Trump presentó ayer la orden ejecutiva que endurece el sistema de atribución de visados a trabajadores cualificados. El objetivo son son los visados H1B, claves para Silicon Valley, ya que son permisos de trabajo de duración limitada destinados a científicos, ingenieros y analistas informáticos de la industria tecnológica
¿Cómo modificarlo? Las carteras de Seguridad Nacional, Trabajo, Justicia y Estado serán las encargadas de revisar y castigar el «fraude» y los «abusos» del programa federal que cada año entrega 85.000 visados a trabajadores profesionales extranjeros. El objetivo final es favorecer la contratación de mano de obra estadounidense. La Casa Blanca estima que el 80 % de los beneficiarios de la visa H1B «cobran menos del salario medio».
La firma del decreto tuvo lugar en una fábrica de herramientas en Kenosha, en Wisconsin, estado donde Trump derrotó a Hillary Clinton después de 32 años sin una victoria republicana.
La orden no llegó por sorpresa. Ya se veía venir desde que la Casa Blanca anunciase en marzo la suspensión temporal del proceso prioritario de peticiones de este tipo de visado. En aquel momento, aseguró que la medida obedecía al alto número de solicitudes acumuladas en los últimos años.
El endurecimiento en política migratoria es una de las promesas estrella que Trump explotó en su campaña y que ya ha recibido varios reveses judiciales. Por el mismo camino parece que va otro de sus grandes compromisos: la reforma fiscal. Después de no haber podido enterrar el Obamacare por la falta de consenso entre los republicanos, ahora son los demócratas los que ya han advertido a Trump de que no piensan cooperar en la elaboración de un nuevo código fiscal hasta conocer sus declaraciones de impuestos y así saber si la futura ley podría estar hecha para beneficiarle a él y a su familia. «Si no publica sus declaraciones, va a hacer que sea muy difícil conseguir aprobar la reforma tributaria», advirtió el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, un día después de que la Casa Blanca confirmase que Trump tampoco iba a hacer pública su declaración de impuestos del 2016 y cuyo plazo de entrega finalizó ayer.
Ivanka triunfa en China
No es la única polémica dentro de los conflictos de intereses a los que se enfrenta la familia Trump. La hija predilecta del republicano ha vuelto a protagonizar una nueva controversia después de conocer que el presidente Xi Jinping autorizó la incursión de tres productos de Ivanka en China (joyería, bolsos y servicios de spa), el mismo día en el que el líder asiático cenó en Mar-a-Lago junto a Donald Trump y al matrimonio Kushner.
Desde que el neoyorquino ganó las elecciones, las ventas de productos de Ivanka Trump no solo han crecido de manera considerable sino que además, su empresa ha solicitado al menos nueve marcas comerciales en Filipinas, Puerto Rico, Canadá y Estados Unidos
Los demócratas buscan en Georgia la revancha electoral
Jon Ossoff. Así se llama el hombre que podría convertirse en el primer revés electoral contra Donald Trump. Este demócrata de tan solo 30 años es la estrella de la cita con la urnas de ayer en el distrito 6 de Georgia para elegir el escaño que dejó vacante Tom Price, al ser nombrado secretario de Sanidad. Una votación vista como un referendo sobre Trump, con su popularidad cayendo con tan solo 100 días en el poder.
Los candidatos a ocupar el escaño vacío en la Cámara de Representantes son 18, pero Ossoff es el favorito. Este productor de documentales, cuya única experiencia política es la de ser colaborador de un congresista, es el candidato a arrebatar a los republicanos después de casi 40 años un suburbio blanco, acomodado y conservador de Atlanta. Trump amaneció ayer nervioso ante la posible victoria del candidato demócrata: «Será un desastre en el Congreso. Muy débil en crimen e inmigración ilegal, malo para los trabajos y quiere subir los impuestos. Di no», escribió el presidente en Twitter.
Su intento por desprestigiarlo tuvo una rápida respuesta. Ossoff cusó al presidente de estar «mal informado». «Estoy concentrado en traer un nuevo liderazgo, responsabilidad y solución de problemas bipartidistas a Washington para recortar gastos superfluos», replicó.
Sin duda, la victoria de Ossoff en un distrito donde Hillary Clinton perdió por 1,5 puntos en las presidenciales sería un importante impulso para su partido y un golpe importante para la nueva Administración, en un distrito en poder de los republicanos desde la elección en 1978 de Newt Gingrich, que fue presidente de la Cámara baja.
La esperanza de los demócratas es conseguir la mayoría absoluta en la primera vuelta y que les evite una segunda el 20 de junio. Ossoff recogía más del 40 % de intención de voto en las encuestas frente a los 17,4% de la republicana Karen Handel. Pesos pesados demócratas y decenas de famosos ayudaron a Ossoff a recaudar la cifra récord de 8,3 millones de dólares. «Recuerden que la última vez que la gente no fue a votar, nos encontramos con Trump», advirtió el actor Samuel L. Jackson.