Más indecisos que nunca a 15 de días de las elecciones en Francia

Alexandra F. Coego PARÍS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

GABRIEL BOUYSAfp

Los expertos creen que la abstención podría ser muy elevada

09 abr 2017 . Actualizado a las 09:33 h.

Faltan dos semanas para la primera vuelta de las presidenciales galas, pero el electorado está más indeciso que nunca. A estas alturas, solo dos tercios de los franceses dicen estar seguros de que votaran el próximo 23 de abril. Si bien la mayoría sigue de cerca los comicios, con un 79% de interesados en la campaña, la intención de voto se encuentra estancada en el 66 % desde marzo. Ante una indecisión sin precedentes, los expertos alertan que la abstención podría romper todos récords en las elecciones más decisivas de la historia reciente de Francia.

Los franceses también están teniendo problemas a la hora de escoger entre los candidatos. Con una izquierda dividida y una derecha tradicional mermada por los escándalos, la extrema derecha es la única capaz de forjarse una base sólida. El 82 % de los que dicen votar por Marine Le Pen están seguros de hacerlo. Es la tasa más elevada, seguida por la del conservador François Fillon, con el 75 %, y Emmanuel Macron, con 61%. El centrista acumula además el mayor número de votos estratégicos, un 59 %, destinados a bloquear el paso a la líder del Frente Nacional (FN). Para el resto de candidatos priman los votos de adhesión, es decir, por afinidad. 

Informaciones falsas

Con un tercio del electorado aún por conquistar, algunos candidatos han optado por una peligrosa estrategia: recurrir a informaciones falsas para llevarlos a su terreno. Le Pen y Jean-Luc Mélenchon no dudaron en difundir argumentos infundados sobre la Unión Europea en el último debate presidencial para seducir a los electores euroescépticos. En un intento de defender el frexit, la ultraderechista subrayó que Suiza tiene «derechos de aduanas agrícolas de cerca del 55%», cuando estas están alrededor del 5,1% y el líder de la Francia Insumisa afirmó que «la armonización social está prohibida en los tratados europeos», cuando una armonización, aunque a la baja, está asegurada en el tratado de funcionamiento de la UE.

El caso más desesperado es el de Fillon, cuyos números en los sondeos siguen congelados desde que fue imputado por ofrecer trabajos ficticios a su mujer y a sus hijos. El conservador repite aquí y allá que es víctima de una conspiración y acusa al Elíseo de orquestar su caída. El ex primer ministro aseguró el jueves tener los nombres de las personas que dieron los documentos sobre los empleos falsos a Le Canard Enchaîné y aseguró de nuevo que se trata de una filtración venida de «un servicio del Estado», aunque no reveló ningún dato. Sin embargo, el éxito de su estrategia es limitado. El candidato de Los Republicanos es incapaz de sobrepasar el 17,5% de la intención de voto, lo que le deja tercero en la lista y a las puertas de la segunda vuelta.

Por el momento, Macron no ha caído en la tentación de recurrir a informaciones dudosas. Su gran preocupación sigue siendo mantener el equilibrio entre la idea de que representa la renovación de la política gala y hacer valer su experiencia en el Gobierno de Hollande, cuidando de que no le carguen el mediocre balance económico que ha dejado el quinquenio socialista.