La pesadilla de Le Pen para Francia

Su programa nacionalista, proteccionista y antiinmigrantes busca emular a Trump y al «brexit»

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París / corresponsal

Con la popularidad del conservador François Fillon minada por los escándalos y con los socialistas en plena guerra interna, el Frente Nacional (FN) nunca ha estado tan cerca de las puertas del palacio del Elíseo. Desde que Marine Le Pen tomó las riendas del partido en el 2011, la extrema derecha se ha convertido en la tercera fuerza política de Francia. Su programa radical comienza a tomar forma de cara a las elecciones presidenciales de abril y mayo, revelando la idea de Francia que Le Pen sueña. 

Inmigración

Un país hostil. Desde su creación en 1972, el Frente Nacional señaló a la inmigración como la culpable de los peores males de Francia y no ha habido año en el que el candidato frentista presenta un programa con un extenso capítulo para frenarla. Con el suyo, Le Pen ataca por todos los costados: congelación del derecho al reagrupamiento familiar, supresión del derecho de suelo, modificación del código de la nacionalidad y reducción de las concesiones de asilo (ya de por sí escasas, con solo el 24 % de las solicitudes aprobadas en el 2015). Y para aquellos que logren residir en Francia legalmente, Le Pen propone otra ristra de medidas para que el país «deje de ser atractivo para la inmigración», como tasas suplementarias a las empresas que contraten a extranjeros y retrasar el reembolso de los primeros años de escuela para los hijos extranjeros, al igual que el de los gastos sanitarios. El resto de ayudas del Estado quedarán eliminadas o reducidas con la inscripción de la «prioridad nacional» en la Constitución. 

Unión Europea

En busca del «Frexit». Le Pen ha dicho en varias ocasiones que el primer viaje oficial que realizará será a Bruselas, para poner en marcha las negociaciones para salir de la Unión Europea (UE) y «recuperar las cuatro soberanías: monetaria, legislativa, presupuestaria y territorial». La última palabra la tendrían los franceses, con un referendo organizado por la agrupación ultraderechista durante los primeros cien días de Gobierno. El FN espera poner fin a «un espacio Schengen mortífero» y a «la explosión en el 2014 del fenómeno ‘rumanos’ con la integración de Rumanía y Bulgaria», como reza la petición para «fin de la UE» de su página web. La candidata también propone la salida del euro para establecer «una moneda nacional, arma de nuestra competitividad y adaptada a nuestra economía». 

Economía

Proteccionismo. Una vez fuera de la Unión, Marine Le Pen quiere instaurar «todas las medidas prohibidas por la Unión Europea» en cuestión de economía. La candidata ha hecho por el momento un borrador de «plan de reindustrialización» al que, por el momento, le faltan números. El FN apuesta por el proteccionismo económico con un aumento del 3 por ciento de las tasas de importación y promete el aumento de las prestaciones sociales y de las pensiones, así como la jubilación a los 60 años y multiplicar por dos el presupuesto de defensa. Todo ello reduciendo el déficit público al 1,3 % en el 2022 y llegando a un crecimiento económico del 2 % en el 2018. Le Pen aún no se ha pronunciado en cuanto a los impuestos a las grandes fortunas y se presenta como la «candidata de la Francia del pueblo» frente a «la derecha del dinero, la izquierda del dinero».   

Educación

«Hacer pequeños franceses». Para la dirigente ultraderechista, el balance educativo del Gobierno de François Hollande es «dramático» y le acusa de una «situación deplorable en casi todos los campos» de la enseñanza. La presidenta del FN quiere suprimir el «colegio único», una medida puesta en marcha en 1975 para homogeneizar y democratizar el acceso a la educación secundaria obligatoria, a menudo criticada por nivelar a la baja para repescar al máximo de alumnos. La otra cruzada de Le Pen es que los niños de 6 años salgan de primero de primaria «sabiendo leer en francés» y que en todo el primer ciclo el 50 % de las clases sean de francés. «Queremos hacer pequeños franceses, rechazamos el aprendizaje de la cultura de la que es originario» pese a que alrededor de uno de cada tres ciudadanos franceses son de origen extranjero. 

Política exterior

Alianza antiislámica con Estados Unidos y Rusia. El brexit y la elección de Donald Trump han dado un nuevo impulso al ideario del Frente Nacional. «Lo imposible es posible. Como es posible que presidentes como Donald Trump sean electos contra un sistema coaligado en su contra», dijo Le Pen durante un mitin el fin de semana pasado en Lyon. Con el sentimiento de legitimación venido de Estados Unidos, el partido busca convertir Francia en su aliado en Europa occidental. Además de abandonar el club comunitario, el FN quiere dejar también la OTAN. En su lugar, Le Pen propone una alianza con Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, para «luchar contra el fundamentalismo islámico».  

El trío podría convertirse en cuarteto con Bachar al Asad, ya que la candidata considera que el Estado Islámico solo puede ser derrotado con una «amplia coalición» que incluya al presidente sirio. Al igual que Trump, Marine Le Pen no ve ilegal la anexión de la península ucraniana de Crimea por parte de Rusia (para ella «siempre ha sido rusa») y, si es elegida presidenta, la reconocerá formalmente como territorio ruso. Aún no se ha pronunciado sobre las sanciones contra Rusia establecidas tras la anexión y que Trump está tan ansioso por levantar, pero ha propuesto además la creación de una «asociación militar y energética profunda» con Putin en el marco de una organización paneuropea.

 

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