1.400 estudiantes, exalumnos y profesores de la escuela de negocios a la que fue el magnate reniegan de él en una carta en la que lo acusan de xenófobo y sexista
12 jul 2016 . Actualizado a las 18:24 h.A medio camino entre Nueva York y Washington se erige una de las ciudades con más carga histórica de Estados Unidos. En Filadelfia, o Philly -como la llaman cariñosamente sus ciudadanos-, las calles hablan del nacimiento de la primera potencia mundial, porque allí fue donde se reunieron los fundadores del país para redactar y leer solemnemente la Declaración de Independencia que se proclamó el 4 de julio de 1776. Estados Unidos respiró por primera vez como país en esta ciudad del estado de Pensilvania que hoy conserva su indiscutible importancia siendo escenario de los mejores centros de estudios del país. Uno de ellos es The Wharton School, o lo que es lo mismo, la mayor escuela de negocios de Estados Unidos y una de las más importantes del mundo. Sus aulas, por donde han pasado las mentes más brillantes del país, hablan hoy de «desacuerdo» y «decepción». Y es que en The Wharton School también hay «ovejas negras», y la suya se llama Donald Trump.
Así queda evidenciado en una carta abierta que 1.400 alumnos, exalumnos y profesores han dirigido a su excompañero bajo el título Trump, no nos representas. El aspirante a ser el próximo presidente del país se graduó en esta escuela en 1968 y allí ahora no quieren ni oír hablar del magnate al que acusan de xenofobia, sexismo, racismo e intolerancia: «Nos sentimos profundamente decepcionados de su candidatura», destacan en la misiva. En las aulas de esta escuela «se nos enseña a abrazar la humildad y diversidad», aseguran desde Wharton, donde condenan el uso del nombre de la institución como aval para promover la candidatura del multimillonario. Cargan contra Trump por humillar a la mujer, por querer construir un muro entre México y Estados Unidos y por intentar vetar la entrada de musulmanes en el país, defendiendo además determinados perfiles raciales, como se hacía en la Alemania nazi: «Queremos expresar nuestra postura inequívoca contra cualquier forma de discriminación que usted activa y avala», sostiene la carta de una escuela formada por «inmigrantes, afroamericanos, musulmanes, judíos, mujeres, miembros de la comunidad LGBT [lesbianas, gais, bisexuales y transexuales]» o, lo que es lo mismo, todos aquellos grupos que Trump ha denigrado repetidamente. El magnate y virtual candidato del Partido Republicano respalda además un discurso que analistas y políticos demócratas y de su propio partido han definido como «peligroso»: «Podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos», dijo un día el neoyorquino desde Iowa alardeando de la fidelidad de los votantes del millonario.
El miedo a que Trump llegue a la Casa Blanca se refleja en cada una de las líneas de esta carta donde se alerta, además, de cómo la economía se podría ver perjudicada con la llegada al poder del magnate: «Su insistencia en la exclusión y en buscar chivos expiatorios es mala para los negocios y para la economía estadounidense. Un Estados Unidos intolerante es menos productivo, menos innovador y menos competitivo». Las políticas que Trump sostiene «son incompatibles con lo que se nos enseña y aprendemos en Wharton», zanjan los suscriptores de un texto que defiende la libertad y la igualdad. Los mismos valores que consolidan desde hace 240 años la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América.