La norma permite instalar equipos de vigilancia en viviendas, ratrear teléfonos y acceder al correo electrónico de sospechosos, lo que ha propiciado «intervenciones desproporcionadas»
21 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Las amplias competencias otorgadas a la policía criminal alemana (BKA) por la ley de lucha contra el terrorismo aprobada en el 2009 son en parte contrarias a su Carta Magna, según sentenció ayer el Constitucional germano. La ley deberá modificarse antes del final de junio de 2018 y las normas que contiene podrán aplicarse en parte solo, y siempre con limitaciones, hasta que se lleve a cambio su reforma.
Con el propósito de evitar posibles atentados terroristas, la ley permite instalar equipos de vigilancia en viviendas, vigilar teléfonos o colocar un programa especial en ordenadores de sospechosos por terrorismo para tener acceso a sus emails y demás comunicaciones como chats. De acuerdo con el vicepresidente del tribunal, la ley es acorde con la Constitución. Sin embargo, su desarrollo concreto resulta ambiguo lo que ha permitido a la policía llevar a cabo «intervenciones desproporcionadas» en varias ocasiones.
El ministro del Interior, Thomas de Maizière, se mostró en desacuerdo por la decisión aunque dijo que lo acatará. «Hay algunas preocupaciones del tribunal que no comparto y que no facilitan la lucha contra el terrorismo internacional», afirmó. «Sin embargo, debemos vivir con ello», agregó, al mismo tiempo que aseguró que aseguró por medio de un subordinado que las modificaciones se llevarán a cabo de forma inmediata.
La denuncia ante la Justicia fue presentada por un grupo de políticos del Partido Socialdemócrata (SPD), Liberal (FDP) y de Los Verdes, con el argumento de que el poder otorgado a la policía viola los derechos individuales de privacidad de las personas. El ministro del Interior defendió reiteradas veces la ley alegando que ha permitido abortar varios atentados terroristas en Alemania y que el número de sospechosos bajo vigilancia es, en realidad, muy reducido.