«Tengo miedo, no pensé que esto pudiese pasar»

INTERNACIONAL

Atlas

El terrorismo golpea el corazón de la Unión Europea y deja a Bruselas sumida en el caos

22 mar 2016 . Actualizado a las 20:55 h.

«Se oyó un sonido muy fuerte. Nadie sabía qué estaba pasando. Nos ordenadon abandonar el edificio por miedo a que se derrumbase por daños en los pilares y nos dijo la policía que estaban buscando una segunda bomba en el metro. Tengo miedo, no pensé que nos pudiese tocar tan de cerca». El relato lo hace una de las supervivientes de los atentados múltiples que han sacudida esta mañana el corazón de Europa. Con el rostro lleno de tensión y la mirada dispersa explica que han evacuado los alrededores de la parada de metro de Maalbeek, junto a la plaza Schuman, corazón de las instituciones europeas. En su interior, centenares de personas han tenido que circular a oscuras por las vías para poder salir al exterior después de que una explosión obligase a detener la circulación. 

A nuestro lado pasa otro grupo de hombres y mujeres acompañados por la policía. Una joven con el rostro descompuesto llora desconsolada, todavía sin saber qué es lo que ha ocurrido. «¿Qué ha pasado?», grita mientras su compañero la sostiene del brazo. 

El desconcierto es absoluto a medida que nos vamos acercando a la zona. Se oyen las sirenas y el sonido de los helicópteros que sobrevuelan la urbe. Los agentes acordonan la calle principal mientras pasan a toda velocidad ambulancias del Samur y la Cruz Roja. Entre ellos, dos vehículos de expertos en desactivación de explosivos. «Están buscando una segunda bomba», asegura una fuente. Los gritos de la policía nos hacen retroceder. Temen que pueda estar escondida en las inmediaciones de un parque aledaño. «Retroceded, por favor, la seguridad no está garantizada», trata de explicar un agente.

Algunas de las personas que están siendo atendidas en el hospital improvisado desplegado en Maalbeek no conocían la noticia con la que se despertó Bruselas. A las 8:00 horas dos terroristas se inmolaron en la terminal de salidas del aeropuerto internacional de Zaventem tras un tiroteo previo. El ataque se ha saldado con 11 muertos, según informa la policía federal. La confusión y el miedo empujaron a los pasajeros a dejar sus maletas atrás y correr hacia las salidas. El espacio aéreo permanece cerrado y se han desviado multitud de vuelos. El Órgano de Coordinación para el Análisis de la Amenaza (OCAM) se reunió de urgencia esta mañana elevando a nivel de alerta al máximo.  «Es una tragedia y un día negro para Bélgica», manifestó apesadumbrado en rueda de prensa el primer ministro belga, Charles Michel. Su ministro del Interior, Jan Jambon, advertía ayer en la RTL de una posible venganza por la reciente detención del terrorista Salah Abdeslam. Solo 24 horas después, el terror se ha apoderado de Bruselas.