Primer conflicto entre el poder chavista y la Asamblea venezolana
INTERNACIONAL
Maduro quiere que se apruebe un decreto de emergencia económica, pero la oposición se niega a darle luz verde
07 ene 2016 . Actualizado a las 07:49 h.No han transcurrido 24 horas desde la constitución de la Asamblea Nacional venezolana cuando ya se avizora el primer conflicto serio con el Ejecutivo que encabeza Nicolás Maduro. El poder chavista solicitará en las próximas horas la aprobación de un decreto de emergencia económica, que el presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, ya adelantó ayer que negará.
La solicitud es la primera medida del nuevo gabinete que presentó el presidente venezolano esta madrugada, hora española, y con el que pretende retomar la iniciativa política en los próximos meses, previsiblemente yendo al choque con la oposición, tras solicitar la renuncia de todos sus ministros después de la derrota electoral del pasado 6 de diciembre. Según el portavoz parlamentario del chavismo, tiene por fin enfrentar una abrupta caída de los precios del petróleo, que prácticamente es el único producto de exportación del país y representa el 98% de sus ingresos en divisas.
Sin embargo, en la Asamblea no están de acuerdo con seguir extendiendo al presidente «habilitantes inútiles», según señaló Ramos Allup. Menos todavía, después de que el pasado lunes y extralimitado el período de habilitación que el anterior Parlamento le extendió hasta el 31 de diciembre, Maduro reformara la Ley del Banco Central, convirtiendo a esta institución, para todos los efectos prácticos, en un ministerio más del Gobierno, que elige a todos sus directivos. El presidente reformó, además, la Ley de Administración Financiera del Sector Público, gracias a lo cual el Ejecutivo puede, ahora, endeudarse cuándo, y cómo quiera, sin necesidad de aprobación parlamentaria. Un par de cambios que la economista Sary Levy señala agravarán la inflación del 270% que el país soportó el pasado año [una de las mayores del mundo] y que ponen al país «ante una perspectiva muy peligrosa».
Maduro afirmó, horas después de la apertura de la nueva Asamblea, que su nuevo gabinete tendrá «vocación de calle» y que «en lo económico no se quedará en anuncios». Fustigó a Ramos por señalar que el objetivo de la oposición es presentar, en los próximos seis meses, un plan para «la cesación del Gobierno»
y retó a la oposición a que convoque un referendo revocatorio para sacarlo del poder y «dejar que sean los venezolanos quienes decidan».
Fuentes del chavismo han señalado que, en los cambios de Maduro, se impondrán los partidarios de profundizar los controles de cambio y precios que han llevado al país a un estado de virtual parálisis económica. Francisco Rodríguez, economista venezolano cercano al Gobierno y analista del Bank of America, ha advertido que el país corre el riesgo de entrar «en una inflación de cuatro dígitos» y «en una disolución de las bases de la economía».
Pero el mandatario está sacando la inspiración para sus próximos pasos de un Congreso Económico de Pensamiento Socialista que se realizó luego de las elecciones y que no logró presentar conclusiones porque hay dos alas diferenciadas: las que expresan la necesidad de un ajuste económico clásico, y las que son partidarias de profundizar los controles. Maduro solo ha recibido a los economistas de esta última tendencia.
En todo caso, señala Luis Vicente León, director de Datanálisis, «2016 va a ser tan malo que vamos a extrañar 2015», el año de peor desempeño del país y que comenzó con una declaración de cuál iba a ser el plan económico del año pasado: «Dios proveerá»,