El presidente no está dispuesto a cometer los mismos errores que Aznar
19 nov 2015 . Actualizado a las 08:50 h.El Gobierno es totalmente reacio a que España intervenga militarmente contra el Estado Islámico en Siria. Y mucho menos a poco más de un mes para las elecciones generales.
¿Está dispuesto el Gobierno a intervenir militarmente en Siria?
No tiene ninguna intención. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, lo dejó claro ayer al decir que «lo más prudente» es esperar hasta después de las elecciones del 20D para que el nuevo Parlamento tome un decisión tan importante. La participación española en la coalición internacional contra el Estado Islámico se limita a los 300 militares que proporcionan instrucción al ejército iraquí, a requerimiento de Bagdad.
¿En qué condiciones se lo plantearía?
Solo si la intervención estuviera avalada por una resolución de la ONU. Además, para el Gobierno sería imprescindible que hubiera consenso europeo y apoyo mayoritario de los partidos españoles. Pero si Francia plantea y consigue que el consejo de seguridad de la ONU apruebe una resolución que avale la intervención militar, lo que no cabe descartar dado la conjunción de intereses con Rusia, España estaría muy presionada para sumarse a la coalición. Incluso en ese escenario la posibilidad de que participara directamente en los bombardeos en Siria sería remota. Lo más probable es que su papel fuera secundario, de apoyo logístico.
¿Cómo ha reaccionado Rajoy tras los atentados?
Desde el primer momento ha ofrecido toda la colaboración a Francia, pero siempre se ha referido a los ámbitos policial y de inteligencia. En cuanto a una posible acción militar, ha apelado a la prudencia y ha abogado por un acuerdo entre las grandes potencias, Estados Unidos, Rusia y la UE, como la mejor fórmula para abordar el desafío. La proximidad de las elecciones es un factor fundamental para explicar la cautela del Gobierno. La implicación española en la guerra de Irak, con José María Aznar como uno de sus principales valedores, está muy presente. Rajoy ha preferido adoptar un perfil bajo y no cometer los mismos errores. En lugar de actuar en solitario, como hizo este tras el 11-M, está contando con los demás partidos político para enfrentar la amenaza. Ayer mismo habló con Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, a los que aseguró que les mantendrá informados.
¿Qué posición mantienen los demás partidos?
Sánchez defiende la unidad, pero a la vez exige al presidente que concrete si es partidario de una acción bélica contra el Estado Islámico porque «no nos podemos limitar a observar». Por su parte, Pablo Iglesias dio ayer un giro un tanto sorprendente a su estrategia al suavizar sus críticas al pacto antiyihadista, mostrarse dispuesto a colaborar con el Gobierno e incluso elogiar a Rajoy. Dijo que le había visto «mucho más consciente de la gravedad, complejidad y delicadeza de la situación» que a Rivera, de quien añadió que «con sus aspavientos y su sobreactuación belicista» se parece mucho «al Aznar de las Azores». El líder de Ciudadanos es partidario de enviar tropas a Siria si la OTAN lo pide y bajo el mandato de Naciones Unidas. «Odio la guerra, pero odio mas el terrorismo, aseguró ayer.
¿Cómo puede afectar a España la solicitud de ayuda de Francia a la UE?
La UE ha activado, a petición de Francia, el artículo 42.7 del Tratado de Lisboa, lo que supone que los demás países miembros están obligados a darle ayuda, incluida la militar. Ahora corresponde al Gobierno francés ponerse en contacto con sus socios para concretar en qué se materializa ese apoyo. Lo más probable es que a España le pida reforzar su participación en países del África francófona como Mali, Senegal, Gabón, o la República Centroafricana, donde ya está presente. Eso permitiría a París retirar efectivos de esos países para dedicarlos a luchar contra el Estado Islámico. Francia también podría activar el artículo 5 del Tratado de la OTAN, por el que un ataque a uno de los países que componen de la organización se entiende como dirigido a todos.
Interior alerta de que existe «un riesgo elevado de atentado» en España
Prevención y anticipación son las dos claves señaladas ayer por el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, para hacer frente a la amenaza terrorista global que estos días extiende su manto de miedo por Europa. «Somos conscientes de que existe un riesgo elevado de atentado terrorista; la seguridad absoluta y el riesgo cero no existe», admitió en la inauguración del VI encuentro de Interpol sobre combatientes extranjeros.
El responsable de Interior subrayó que aunque ahora no existe «ningún dato objetivo» que apunte a la posibilidad de un atentado inminente en España, los servicios de inteligencia y los cuerpos de seguridad no esperan a que los terroristas actúen para reaccionar. Todo lo contrario, añadió, trabajan para prevenir porque «no van a remolque de los acontecimientos, sino que nos adelantamos en la lucha antiterrorista».
Lobos solitarios
En el 2015 hubo 36 operaciones, fundamentalmente contra redes de captación y adoctrinamiento de futuros terroristas en las que se detuvieron a 90 personas que, según sus estimaciones, estarían preparados para cometer un atentado de manera casi inmediata. Se trataría, explicó, tanto de personas dispuestas a desplazarse a zonas de conflicto, que cada vez «cobran más protagonismo», pero también los conocidos como «lobos solitarios» que actúan de manera individual y al margen de las redes internacionales.
En este sentido, el ministro de Interior destacó que los servicios de inteligencia tienen datos de 139 españoles desplazados para unirse al Estado Islámico, pero también a Al-Qaida, de los que 25 habrían retornado y la mayoría está en prisión. Del resto, se sospecha que muchos han podido morir en combate.
Falsa alarma en Madrid
Por otro lado, una falsa alarma motivada por el hallazgo de una mochila sospechosa obligó ayer a acordonar durante algo más de una hora las inmediaciones del Ministerio de Economía en la madrileña plaza de Cuzco y causó desvíos y retenciones de tráfico en el paseo de la Castellana. En Cataluña, los Mossos d?Esquadra también tuvieron que lidiar con varias falsas alarmas.