Cristina Fernández asistirá hoy a la misa en La Habana
20 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El papa Francisco inició anoche una visita a Cuba tan pastoral como política. Su principal objetivo es impulsar la apertura del régimen castrista, después del deshielo entre La Habana y Washington, segunda etapa de su viaje. Horas antes de que el pontífice aterrizara en la isla, Barack Obama y Raúl Castro hablaron por teléfono después de que EE.UU. anunciara medidas que flexibilizan el embargo y ayudan a normalizar las relaciones.
Francisco, el tercer pontífice que viaja al país caribeño, fue recibido en el aeropuerto por el presidente Raúl Castro y el cardenal Jaime Ortega, máximo representante de la Iglesia católica en la isla. Tras el recibimiento oficial, el pontífice se montó en el papa móvil para poder ser saludado por el pueblo cubano. En la isla caribeña pasará cuatro días y en ese tiempo se reunirá con Fidel Castro, pronunciará varios discursos, presidirá una misa en la plaza de la Revolución de La Habana y visitará las ciudades de Holguín y Santiago.
En una teleconferencia grabada con jóvenes cubanos y estadounidenses, emitida ayer por la cadena CNN en español, el papa subrayó su intención de ayudar a fomentar la amistad entre los pueblos cubano y estadounidense. «Voy a hacer lo posible para construir puentes, o desbloquear, para que haya comunicación, para que la comunicación dé lugar a la amistad», declaró.
El papa Francisco fue uno de los principales artífices y mediador del diálogo secreto entre Estados Unidos y Cuba, proceso que en diciembre del 2014 desembocó en el anuncio de relaciones diplomáticas tras más de medio siglo de ruptura.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, llegó ayer a La Habana en una visita oficial a la isla y para asistir a la misa que el papa argentino oficiará hoy.