«Me da mucha pena, pero por razones de un gripón que me han pegado y una otitis fuerte, me han prohibido montarme en avión», dijo el presidente venezolano
13 jun 2015 . Actualizado a las 18:49 h.El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, suspendió a última hora de ayer su viaje al Vaticano, en donde hoy a iba a reunirse con el papa Francisco, después de que «por recomendación médica» se le prohibiera viajar en avión. «Los médicos me han obligado a quedarme en descanso y es lo que estoy haciendo ahora», aseguró, y añadió: «Me da mucha pena, pero por razones de un gripón que me han pegado y una otitis fuerte, me han prohibido montarme en avión y emprender un viaje de estas características».
El mandatario canceló su visita a la Santa Sede el mismo día que la oposición venezolana comenzó una vigilia en varias ciudades del país petrolero para pedir al papa Francisco que, durante su encuentro con Maduro, intercediera por la crisis venezolana. La jornada opositora fue impulsada para respaldar las peticiones de decenas de opositores en huelga de hambre, entre ellos Leopoldo López y Daniel Ceballos, que demandan una serie de condiciones a las autoridades venezolanas.
Por otra parte, el dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Jorge Rodríguez, convocó a los simpatizantes del chavismo a protestar por la visita del expresidente del Gobierno español Felipe González, que hoy llega a Caracas invitado a formar parte del equipo legal que defiende a estos dirigentes presos, que iniciaron una huelga de hambre para exigir su liberación, se fije la fecha de las elecciones y el cese a la persecución de la disidencia. Ceballos ha perdido ya trece kilos, según su esposa.