El pulso entre Rusia y Occidente amenaza con arruinar el G20

Putin recrea la guerra fría desplazando buques de guerra frente a Australia

La Voz

El enfrentamiento entre Rusia y Occidente parece inevitable en la cumbre del G20 en Australia. Pese al cálido clima de la ciudad sede, Brisbane, los aires de la guerra fría se colaron ya en la víspera de la cita, con una flotilla de cuatro buques de guerra rusos atisbando la costa Australia.

Un derroche de fuerza de Vladimir Putin en el pulso que mantiene con sus colegas occidentales que le reprochan su actuación en Ucrania. El país anfitrión y el Reino Unido no ahorraron críticas al Kremlin. A la vez, Moscú daba un ultimátum a Francia para que le entregue los buques militares acordados y acusaba a los observadores de la OSCE desplegados en el este de Ucrania de apoyar al Gobierno de Kiev.

David Cameron, igual que su par australiano, Tony Abbott, cargaron sin miramientos contra Putin. El británico consideró que la gestión rusa en Ucrania es «inaceptable» y amenazó al Kremlin con más sanciones «si sigue agravando las cosas».

Australia, a la defensiva

Abbott denunció el incremento de la actividad militar rusa en todos los frentes: «Que trate de agredir a Ucrania, de vuelos de sus cazas en el espacio aéreo de Japón o de Europa, y ahora de la presencia de su fuerza naval en el Pacífico Sur, Rusia está más segura de sí misma de lo que ha estado desde hace mucho tiempo», informa AFP. Los cuatro buques se encuentran en aguas internacionales al noreste de Australia, en el mar de Coral, para garantizar, si es necesario, la seguridad de Putin, según la Embajada rusa. Australia envió tres de sus buques para controlarlos.

Abbott reveló que en Pekín intento disuadir a Putin de perseguir las viejas glorias del zarismo y la Unión Soviética, al abordar las crisis en Ucrania. Las relaciones entre ambos países están en su peor momento tras el derribo en julio del vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobre el este de Ucrania, en el que murieron 38 australianos. Abbot ha exigido a Putin que entone el mea culpa.

Cita con Merkel

Merkel, en declaraciones durante su escala en Nueva Zelanda, restó importancia a cualquier amenaza planteada por los buques rusos. «Lo que es bastante más preocupante es que la integridad territorial de Ucrania está siendo violada y que no se cumple el acuerdo de Minsk», dijo. La canciller se verá con Putin en una reunión bilateral en Brisbane.

El Gobierno de Kiev asegura que quiere la paz con los prorrusos, pero se prepara concienzudamente para la guerra, mientras los jefes de la diplomacia de Rusia y EE.UU., Serguéi Lavrov y John Kerry, llamaron ayer a ambos bandos a convocar con urgencia una nueva ronda de negociaciones en Minsk.

Antes de llegar a Brisbane, Putin declaro a la agencia Tass que las sanciones no solo perjudican a Rusia, sino también a la economía mundial. Señaló que él no sacará el tema y espera que ese asunto «quede en el pasado».

Desde Moscú una fuente rusa de «alta jerarquía» citada por la agencia Ria Novosti anunciaba que Francia tiene hasta finales de este mes de noviembre para entregar el primer buque de guerra Mistral a Rusia, si no quiere exponerse a pagar una costosa indemnización. Los barcos fueron encargados por Rusia a los astilleros franceses en el 2011 por 1.200 millones de euros y debía comenzar ahora la entrega del primero, pero François Hollande anunció en septiembre que esa entrega dependería de una solución a la crisis en Ucrania.

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