El viernes ya había dejado en evidencia el divorcio político entre el actual Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu y la UE
09 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.La alta representante de Política Exterior y Seguridad de la Unión Europea, Federica Mogherini, hizo una cerrada defensa de la solución de los dos Estados al destacar tanto en Gaza como en Ramala «la necesidad de tener un Estado palestino» cuya capital sea Jerusalén Este.
El viernes ya había dejado en evidencia el divorcio político entre el actual Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu y la UE. Tras exigir ante el propio Netanyahu el cese de las construcción de colonias, que calificó de obstáculos para la paz, y defender ante el titular de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, la necesidad de recuperar el diálogo desde una perspectiva que incluya el reconocimiento de Palestina, Mogherini profundizó ayer hasta la médula del problema: Jerusalén.
En una rueda de prensa en Ramala junto al primer ministro palestino, Rami Hamadala, la diplomática italiana insistió en que la ciudad santa debe ser la capital tanto de Israel como de Palestina: «Creo que Jerusalén puede y debe ser la capital de los dos Estados». Allí la canciller de la UE volvió a denunciar la colonización, piedra angular de la política de Netanyahu, que calificó de «ilegal». A lo que el primer ministro replicó que Jerusalén es la capital indivisible del Estado de Israel y que las construcciones en los barrios árabes no pueden, por tanto, considerarse colonias.
Las palabras de Mogherini en Ramala tienen un alto significado político en medio de una creciente tensión en la ciudad santa, escenario casi a diario de enfrentamientos y protestas en los barrios árabes. La explanada de las Mezquitas o Monte del Templo, en la parte árabe de la ciudad vieja, es el centro del conflicto sobre la ciudad santa.
El papel de la UE
Mogherini también atacó ayer en Gaza otros dos asuntos: la urgencia de reconstruir la Franja tras la ofensiva israelí del verano, y la necesidad de declarar el Estado palestino. En su visita de solo 48 horas a la región Mogherini ha demostrado el axioma con el que comenzó su primer viaje como jefa de la diplomacia europea: su intención de que la UE desempeñe un papel político más determinante para la resolución del conflicto palestino-israelí.