El silencio de la Casa Blanca sobre Misuri

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Un joven afroamericano se encara con un policía en la localidad de San Luis, en el estado de Misuri.
Un joven afroamericano se encara con un policía en la localidad de San Luis, en el estado de Misuri. TANNEN MAURY< / span> afp< / span>

La muerte de dos adolescentes negros, uno el pasado agosto y otro esta misma semana, han levantado una oleada de protestas

12 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El primer presidente negro de la historia de EE.UU. está viviendo en su país los peores disturbios raciales en decenas de años. La muerte de dos adolescentes negros, uno el pasado agosto y otro esta misma semana, a manos de policías blancos en Misuri, han levantado una oleada de protestas y provocado la indignación de miles de personas.

La situación ha colocado a Obama en una difícil encrucijada porque lo ocurrido en Misuri puede restarles votos afroamericanos a los demócratas. A pesar de ello, el presidente no ha hecho declaraciones para contrarrestar esa posible pérdida. La razón es que los estados en los que se va a librar la batalla por el control del Senado, es decir, aquellos en los que los demócratas tienen que darlo todo si quieren conservar su mayoría en la cámara alta, son estados sureños de mayoría blanca muy tradicional. Lo último que quieren los demócratas es que los indecisos de esos estados vean a Obama como un activista a favor de los derechos de los afroamericanos, lo que podría llevarles a castigar con su voto a su partido.

Esta es la razón por la que los disturbios que tienen lugar en Misuri desde hace cuatro días no no han merecido ningún comentario de la Casa Blanca. En septiembre y cuando las cosas se pusieron muy feas en Ferguson, el presidente envió allí al fiscal general Eric Holder, que también es afroamericano, con la intención de parar los disturbios. Esta vez lo tiene aún más difícil porque Holder acaba de dimitir y está pasando sus últimas semanas al frente de la Justicia.