Esgrime como uno de los motivos las operaciones marítimas de China
16 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El primer ministro nipón, Shinzo Abe, dio ayer el primer paso para revisar la Constitución pacifista de Japón con el objetivo de que este país tenga un papel militar más activo y gane peso estratégico a nivel internacional. Abe propuso modificar la interpretación del Artículo 9 de la Carta Magna nipona que prohíbe expresamente el uso de la fuerza para resolver disputas internacionales, e incluso dejó abierta la puerta a una reforma de la Carta Magna.
En este artículo, redactado bajo la ocupación estadounidense al término de la Segunda Guerra Mundial, Japón renuncia a tener Ejército propio y a declarar la guerra a otro Estado, aunque sí se permite contar con «Fuerzas de Autodefensa» y responder militarmente en caso de agresión. El primer ministro nipón pretende ahora revisar este punto para emprender operaciones militares más allá de su territorio en caso de ataques a sus aliados, lo que supondría el mayor giro de la política de Defensa nipona desde 1949, según destacaron los medios japoneses.
Japón pretende así «contribuir más a la paz y a la estabilidad globales», dijo Abe, quien basó su propuesta en un informe elaborado por un grupo de expertos por encargo del Ejecutivo. El citado informe alerta sobre el aumento de las tensiones en la región del Pacífico, y señala en particular los ensayos balísticos y nucleares de Corea del Norte y la intensificación de las operaciones marítimas de China.
Aunque no mencionó a ningún país en concreto, Abe señaló que hay potencias que ejercen «la fuerza unilateral» en esta región, lo que obliga a las autoridades niponas a «vigilar las aguas japonesas las 24 horas».
Los principales socios internacionales de Japón (EE.UU., la UE y ASEAN) habrían dado un «fuerte apoyo» a esta revisión al tener en cuenta «el papel que juega Japón en el mundo», según manifestó Abe, que recientemente viajó a Europa y a otros países asiáticos y recibió la visita de Barack Obama.
El documento presentado ayer incluye actividades concretas que Japón no puede ejercer bajo el actual marco legal pero que serían posibles con la revisión, como defender a navíos estadounidenses que sean atacados cerca de territorio nipón o interceptar misiles lanzados hacia EE.UU. Asimismo, la revisión de la Constitución permitiría a las Fuerzas de Autodefensa niponas intervenir en ayuda de ciudadanos japoneses que se encuentren «en situaciones de emergencia» en otros países.
«Actualmente las Fuerzas de Autodefensa no pueden hacer nada para salvar la vida de japoneses que estén en peligro en el extranjero», afirmó Abe, quien puso los ejemplos de un barco con pasajeros nipones que sufra un ataque en aguas de otros país y del secuestro de miembros de una oenegé nipona.