La estratégica ciudad fue recuperada hace una semana por el Ejército sirio tras meses en manos de las milicias rebeldes
21 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Bachar al Asad visitó ayer la ciudad cristiana de Malula, recuperada a los rebeldes el pasado lunes 14. Desde allí, deseó «una Pascua bendita para todos los sirios y el retorno de la paz y la seguridad a todos los rincones del país». La inusual aparición del presidente sirio -su último viaje fue el 12 de marzo a Adra- en la ciudad cercana a la frontera con el Líbano parece tener la intención de demostrar que el enclave reconquistado es seguro.
El Ejército sirio, apoyado por combatientes de Hezbolá, se hizo el lunes 14 de abril con el control de la ciudad, que llevaba meses en manos de las milicias rebeldes.
Además de su tradición histórica y religiosa, la ciudad cristiana de Malula es un enclave estratégico en las montañas de Qalamún, por su cercanía a Damasco y a Homs, y a la frontera con el Líbano. Al Asad visitó los monasterios de San Sergio y Santa Tecla, para verificar los daños causados por los rebeldes. De este último fueron raptadas en diciembre 13 monjas, que fueron liberadas por los islamistas el pasado 9 de marzo tras difíciles negociaciones.
«Nadie puede hacer uso del terror para borrar la historia de la civilización humana», dijo Al Asad en Malula, de la que aseguró que es el ejemplo de «cómo la civilización siria se mantendrá firme ante la barbarie y el oscurantismo», informa la agencia Europa Press.
Los rebeldes sirios lanzaron ayer una contraofensiva en la ciudad vieja de Homs, donde tomaron el control de varios edificios, informa AFP. Las fuerzas del régimen habían lanzado una semana atrás una contraofensiva, pero los rebeldes recuperaron la iniciativa.
Armas químicas
La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) aseguró que ya se han retirado de Siria el 80 % de las armas químicas, después de que Francia alertase sobre su posible uso reciente, según Efe. Hollande aseguró ayer, tras recibir en el aeropuerto militar de Villacoublay a los cuatro periodistas franceses secuestrados en Siria, que tenía «elementos», pero no pruebas, sobre el uso reciente de armas químicas por parte del régimen de Bachar al Asad.