Ucranianos en Galicia: «No confío en el acuerdo»

maría Cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Temen que el compromiso no sea más que una estrategia para parar los disturbios de los últimos días

22 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

«Estoy preocupada, tengo miedo por el futuro de Ucrania y también estoy avergonzada por los disturbios, por haber llegado a ese punto, porque no ha habido diálogo antes». Alla es de Jersón, una ciudad ubicada en la parte prorrusa. No ha dejado de estar pendiente ni un solo día de lo que ocurre en su país «por la prensa, por las redes sociales, hablando con familiares...». Es una de los 526 ucranianos que, según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), viven en Galicia. La emigración es el recurso al que muchos de sus paisanos se han ido agarrando a lo largo de los últimos años para escapar de un lugar en el que, como dice su compatriota Oksana, residente en A Coruña, «no veías futuro». «El país estaba un poco destrozado y esa es la razón de por qué estamos aquí».

Hace unas horas que Alla ha tenido noticia del acuerdo al que han llegado el Gobierno y la oposición. «No confío en él porque parece una estrategia para detener los disturbios, pero no tengo idea de lo que va a pasar ahora con el futuro de Ucrania».

Teme lo peor, igual que Oksana. A ella le preocupa la falta de formación de la población, lo poco que conocen de Europa. «Saben que hay temas de pederastia, el debate sobre los gais..., pero desconocen cómo se vive», explica. Además muestra su mayor temor: «Probablemente Ucrania acabe partida en dos estados diferentes, el lado cercano a la UE y el ruso. Mi familia vive en el segundo, pero me gustaría que, en caso de que el país se rompiera en dos, pudiera estar en la otra mitad. Pero también es verdad que nuestra cultura está mucho más cercana a la rusa. De hecho, en casa no hablan ucraniano, lo han aprendido en la escuela», cuenta.

Lo que le sorprende a Oksana es cómo la gente se ha levantado. «Los ucranianos somos personas muy pacíficas. Desde luego, lo que ha ocurrido es porque la gente estaba ya muy harta, porque cuando nos levantamos es porque ya no podemos soportar más», dice. Su mayor temor es «que todo vaya a peor y que acabe estallando una guerra civil».

Comunidad en España

En otros puntos de España, los ucranianos están también muy pendientes de lo que ocurre en sus pueblos de origen. Desde Málaga,la responsable de la Asociación de Mujeres Ucranianas, Yaroslava, muestra su miedo y explica que la gente ya no tiene nada que perder: «O mueren de hambre o luchando». Esta mujer nativa de una zona cercana a Polonia tiene en Ucrania a su hijo, su madre y su hermana y apunta que en la protesta todo el mundo juega su papel, nadie está al margen.

«La noche del jueves fue un infierno, me decían desde Kiev cuando les llame por teléfono», contó a Efe Yuriy Chopyk, presidente de la Comunidad Ucraniana en España. Ivanna Vatamayuk, presidenta de la Asociación de los padres ucranianos Nashi Dity indica también que «Ucrania está partida». Por ese motivo desde su asociación, apoyan las últimas manifestaciones convocadas en España y envían dinero para comprar medicamentos y comida.