Paraguay repasa su déficit democrático al cumplir 25 años sin dictadura
INTERNACIONAL
El Partido Colorado paraguayo hizo ayer un mea culpa por sostener la dictadura de Alfredo Stroessner, pero dejó sin respuesta las peticiones de justicia por parte de las víctimas, cuando se cumplen 25 años de la caída del régimen militar, el más largo de la historia de Latinoamérica.
La fecha se recordó en un acto oficial en el Congreso en el que participaron el presidente, Horacio Cartes, y otras autoridades del país, que alabaron la actuación de los militares que derrocaron a Stroessner, pero en el que no intervinieron las víctimas de la dictadura.
Estos supervivientes se convirtieron por primera vez en protagonistas de un acto en el Panteón de los Héroes, donde reposan los restos de algunos presidentes, acto que en el pasado dominaban militares y políticos. La distancia física entre ambos lados también se reflejó en los discursos. Cartes, que asumió el poder en agosto de la mano del Partido Colorado, destacó los avances democráticos en los últimos 25 años, al tiempo que reconoció «los déficit de una prolongada transición», marcada por escándalos de corrupción y «preocupantes índices de pobreza». En su alocución no hizo ninguna referencia a los miles de paraguayos que sufrieron detenciones ilegales, torturas, asesinatos, o fueron forzados al exilio por Stroessner.
Opinión negativa
Los paraguayos tienen mayoritariamente una opinión negativa de los gobiernos democráticos que sucedieron a la caída del dictador, el 3 de febrero de 1989, según un sondeo del diario Última Hora. Un 65,8 % opina que esos gobiernos fueron malos o muy malos. El que sale mejor parado es el Ejecutivo del exobispo Fernando Lugo, que el 42,8 % de los encuestados consideró el mejor en los 25 años de democracia.
La victoria electoral de Lugo en el 2008 rompió 61 años de hegemonía del Partido Colorado, que fue uno de los pilares del régimen de Stroessner y que siguió gobernando tras su caída.