Túnez promulga la Constitución democrática

Redacción / La Voz

INTERNACIONAL

Diputadas celebran la firma de la nueva Constitución, la primera del mundo árabe que incluye la igualdad entre hombres y mujeres.
Diputadas celebran la firma de la nueva Constitución, la primera del mundo árabe que incluye la igualdad entre hombres y mujeres. Z. SOUISSI < / span>Reuters< / span>

La formación de un Gobierno de consenso es un paso clave en la transición política tras la caída de Ben Alí que a punto estuvo de fracasar

28 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Tres años después de la revuelta que encendió la chispa de la primavera árabe y tras superar una grave crisis, Túnez promulgó ayer su primera Constitución democrática y la formación de un Gobierno de consenso. Un paso clave en la transición política tras la caída de Ben Alí que a punto estuvo de fracasar.

El presidente Moncef Marzuki besó la Carta Magna e hizo el signo de la victoria tras firmar el texto, junto a las otras dos máximas autoridades del país, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Mustafá Ben Yafar, y el primer ministro saliente, Alí Larayedh.

La noche del domingo, la Asamblea había aprobado la Ley Fundamental con los votos de 200 de los 216 diputados presentes, tras tres semanas de discusiones maratonianas para acordar sus 146 artículos. La Carta Magna establece al islam como religión oficial, pero rechaza que sea la principal fuente de derecho, además incluye por primera vez en el mundo árabe, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Abrazos, lágrimas, cánticos del himno, y hasta un «campeones, oe, oe, oe» en español, se oyeron en el hemiciclo, en medio del despliegue de banderas. Unas horas antes, el primer ministro Mehdi Yuma presentó un Gobierno de tecnócratas que deberá llevar al país a unas elecciones legislativas y presidenciales antes de fin de año.

Esto ha sido posible gracias a un pacto en los islamistas en el poder, Ennahda, y la oposición laica, tras la crisis desatada por el asesinato de dos políticos opositores, y la ruptura con los salafistas violentos.