María Flora Pérez, gallega de Compostela, es la última monja española que la congregación de las Siervas de San José tiene en Filipinas. Las hermanas trabajan allí activamente en proyectos de desarrollo, a través de la oenegé Taller de Solidaridad. Desde su oficina coruñesa, el coordinador de esta organización, Rafael Veiga, se puso ayer en contacto con la religiosa gallega, que se encuentra sana y salva, como la mayoría de las hermanas en aquel país. Aún no tienen noticias, sin embargo, de algunas de las monjas que cooperan en esos talleres en Leyte y Cebú. La hermana María Flora dijo ayer que confía en que se trate, simplemente, de falta de comunicación por las averías en las redes telefónicas.
Sí han sabido de daños materiales en algunos de esos talleres, en los que mujeres de comunidades desfavorecidas aprenden oficios que les permiten salir de la miseria. La hermana Marcie, de la misma congregación, informaba ayer a Taller de Solidaridad de que «hay muchos compañeros de trabajo en nuestros diferentes centros cuyas familias fueron afectadas por el tifón devastador». Las monjas y su organización humanitaria han dejado de momento las tareas cotidianas y están volcadas, como las demás instituciones, en socorrer a las víctimas de la tragedia.
sor María Flora Pérez religiosa gallega en Manila