Erdogan permite a las funcionarias llevar velo

Ankara / Agencias

INTERNACIONAL

La decisión entra dentro de un paquete de reformas, que incluye nuevos derechos para la minoría kurda de Turquía

01 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El primer ministro turco, el islamista conservador Recep Tayip Erdogan, presentó ayer una serie de reformas que incluyen más derechos para la minoría kurda y levantar el veto al velo islámico entre las funcionarias.

Este paquete de reformas fue anunciado seis meses antes de las elecciones municipales, pero sobretodo cuatro meses después de una ola de protesta sin precedentes contra el Gobierno islamista de Erdogan.

«Vamos a levantar la prohibición en las instituciones públicas de medidas discriminatorias para las mujeres y hombres», dijo el primer ministro en referencia al velo y a la barba. Erdogan explicó que estas prohibiciones atentan contra la libertad de credo. Sin embargo, la restricción se mantendrá vigente para los policías, militares, procuradores y jueces.

Desde su llegada al poder en el 2002, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Erdogan defiende el uso del velo en todos los campos, incluso en la esfera pública. La prohibición ya había sido levantada en las universidades. Con esta medida, las diputadas podrán llevar el velo en el Parlamento, un tema que genera controversia.

Medidas insuficientes

El paquete que afecta a la minoría kurda, que forman una minoría de unos 15 millones, de una población total de 75 millones, ha sido acogido con frialdad por esa comunidad y por la oposición política, que consideran las medidas insuficientes.

En la reforma se incluye «la enseñanza en los colegios privados de lenguas y dialectos», como el kurdo, lo que hasta ahora estaba prohibido.

El esperado conjunto de medidas, que estaba llamado a dar respuesta a las demandas de las minorías kurda, alauí y no musulmanas de Turquía, no ha satisfecho las expectativas de estos grupos. Gulten Kisanak, copresidente del partido kurdo Paz y Democracia (BDP), afirmó que el paquete no estaba diseñado para cumplir con las demandas de la gente, sino con las demandas del partido de Erdogan, el islamista AKP.

Entre los círculos kurdos se denuncia que no es un «paquete democratizador», sino un «paquete electoral», y que los cambios que propone para el sistema electoral solo ayudarían a que el AKP consiguiera más diputados con menos votos, mientras que los partidos partidos pequeños se verían abocados a desaparecer.