China corta las alas a los internautas

esperanza calvo PEKIN / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Millones de usuarios se han apresurado a borrar mensajes anteriores y a eliminar cualquier rastro de disidencia

15 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Si quiere ver a su peor enemigo entre rejas en China no tiene más que esperar a que publique un comentario incierto en internet y compartirlo 500 veces. Inmediatamente le estará poniendo en una situación complicada ante los censores, que han emprendido una guerra sin cuartel contra los rumores en la red. Claro que esos comentarios no son castigados por ser falsos. Lo son por atentar contra la seguridad del Estado. Así que aunque usted escriba verdades como puños, si el Partido Comunista chino considera que no es correcto, el problema podrá ser grande. Piénseselo también si es famoso: con 5.000 comentarios también se está arriesgando a pasar tres años de cárcel. Aunque en un país tan poblado, no es demasiado complicado alcanzar esas cifras de popularidad.

La normativa tiene pocos días de vida pero ya ha surtido efecto. Millones de usuarios se han apresurado a borrar mensajes anteriores y a eliminar cualquier rastro de disidencia. Según una consultora citada por el diario de Hong Kong South China Morning Post, el número de publicaciones de los blogueros más relevantes ha bajado un 11,2% cada día desde que entró en vigor la nueva regulación promovida por el gobierno de Xi Jinping. No es para menos. Durante el pasado verano centenares de internautas han sido detenidos bajo las acusaciones de «inventar rumores» e «incitar al escándalo» en la red social más famosa del país, SinaWeibo.

Con 500 millones de usuarios en 2012, su tráfico de comentarios ha ido cayendo en picado desde el pasado mes de enero, todo un síntoma de que el miedo comienza a calar en la red. Los más expuestos son los llamados «Big V», es decir, las grandes personalidades de la red como el financiero chino-americano Charles XueBiqun, que fue detenido en Pekín a mediados de agosto acusado de contratar los servicios de prostitutas. En China, pocos creen que su único pecado haya sido el carnal. XueBiqun podía presumir de tener 12 millones de seguidores en Weibo.

La autocensura es evidente estos días, en los que muchos posteadores compulsivos han enmudecido súbitamente. Habrá que comprobar ahora si los que se han acostumbrado a expresar lo que piensan, aunque solo sea de forma virtual, aprenderán a callarse. O quizás se organicen buscando otras nuevas vías de expresión.