La presidencia sudafricana desmiente que Mandela haya abandonado el hospital

Europa Press

INTERNACIONAL

El expresidente sudafricano está hospitalizado desde el 8 de junio a consecuencia de una infección pulmonar recurrente

31 ago 2013 . Actualizado a las 11:35 h.

La presidencia sudafricana ha desmentido en un comunicado que Nelson Mandela haya dejado el hospital en el que lleva ingresado desde junio por una infección popular.

«La Presidencia ha descubierto informaciones incorrectas en la prensa de que el expresidente Nelson Mandela ha sido dado de alta del hospital», indicó la Jefatura del Estado sudafricano en un sucinto comunicado.«Madiba (nombre del clan de Mandela en el idioma xhosa y con el que se le conoce cariñosamente en Sudáfrica) sigue hospitalizado en Pretoria, y continúa en un estado muy grave, pero estable», agregó el texto.«A veces -concluye la nota, firmada por el portavoz presidencial, Mac Maharaj-, su estado se vuelve inestable, pero (Mandela) responde a las intervenciones médicas».

Esta noche la BBC había informado de que Nelson Mandela había abandonado a primera hora de este sábado el hospital de Pretoria.

El estado del exmandatario, de 95 años de edad, fue descrito la semana pasada como «crítico pero estable», y desde entonces no se habían facilitado noticias oficiales sobre su evolución.

Madiba (su nombre de clan, con el que se le conoce popularmente en el país) ya había sido ingresado a principios de marzo a causa de una infección pulmonar.

Mandela había pasado tres semanas hospitalizado en diciembre a causa de otra infección pulmonar y después de una operación de extracción de unos cálculos biliares.

Aquella fue su permanencia más larga en un hospital desde que fue excarcelado en 1990, después de cumplir 27 años de prisión por su lucha contra el anterior régimen racista del Apartheid en Sudáfrica.

Mandela, que en 1994 se convirtió en el primer presidente de raza negra de la historia de Sudáfrica, sufre problemas de salud desde años y tiene un amplio historial de problemas pulmonares a causa de la tuberculosis que contrajo en la cárcel.